Hoy es el Día del Internet, conmemoración anual que entre otras cosas sirve para dar cuenta de los avances, pero también de los retos y las estrategias necesarias para democratizar el uso y aprovechamiento de la conectividad entre la población.

En el marco de este día, tenemos las propuestas de los candidatos presidenciales en torno a las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) insertas en los diversos campos de la vida nacional que buscan liderar.

Al respecto, en días recientes finalmente se han mostrado activos con propuestas en materia de TIC, particularmente acerca de la e-educación, los candidatos aprovecharon el evento 10 por la Educación para exponer y profundizar sobre sus propuestas acerca del tema.

José Antonio Meade destacó su compromiso en mejorar el acceso a instrumentos tecnológicos, pero sobre todo mejorar la capacitación de los maestros. Ricardo Anaya habló de asegurar la conectividad a internet en todas las escuelas como el primer paso para una transición tecnológica. Jaime Rodríguez enfatizó la necesidad de aumentar el número de computadoras en las aulas y propuso subsidiar la conectividad a internet. Por su parte, López Obrador declaró por escrito que aprovechará la Red Compartida y tecnologías satelitales para convertir a las aulas en centros de aprendizaje compartidos. En el curso de un foro sobre la industria móvil y la Agenda Digital, se manifestó un discurso un tanto más maduro y específico en las propuestas de los candidatos, en voz de sus asesores y representantes en la materia. Sin embargo, fuera de foco, porque ninguno, con excepción del candidato Meade, ha abordado el tema de la necesidad de competencia efectiva; en contraste, Anaya y AMLO incluso afirmaron por la vía de sus emisarios sus intenciones de habilitar la entrada del preponderante, América Móvil, al mercado de televisión de paga, aun cuando no se verifica un rebalanceo competitivo en el mercado de telecomunicaciones. Pero, en fin, son sus manifestaciones y propuestas a la fecha. La pregunta es a qué o a quién le temen, pues evitan mención alguna del tema toral del sector: la competencia efectiva.

Por otro lado, desde la campaña del candidato Meade se propuso reducir el costo del espectro radioeléctrico y la eliminación del IEPS sobre telecomunicaciones, así como aligerar la carga regulatoria para el despliegue y mejora de la calidad de los servicios de telecomunicaciones.

Mientras que en el Foro México Digital Ya, organizado por la coalición Por México al Frente (PAN-PRD-Movimiento Ciudadano), el candidato Anaya dio un paso sustancial al suscribir un decálogo sobre propuestas TIC. A saber, conectar con banda ancha a 85% de los mexicanos, 85% de las pymes y 100% de los municipios de México hacia el 2024, realizar agendas sectoriales para que cada Secretaría de Estado tenga una estrategia digital, crear un órgano responsable de todos los temas de transformación digital, innovación, ciencia y tecnología, crear también el Sistema Nacional de Ciudades Conectadas y consolidar la segunda generación de reformas en el sector de telecomunicaciones, en línea con las recomendaciones recientemente emitidas por la OCDE y la Comisión de Banda Ancha de la UIT. Si bien los candidatos avanzan en pronunciamientos y propuestas específicas para aproximarnos a un escenario de conectividad universal, aún queda pendiente escuchar de ellos acerca de la competencia, protección de datos, ciberseguridad y blockchain, entre otros.

Al momento, sólo se registra una ligera aproximación hacia las políticas públicas óptimas compiladas en el documento “Agenda Digital Nacional 2018: Beneficios Digitales para Todos” (ADN18 https://bit.ly/2ryLfc7) por parte de los candidatos. Por ello, continuaremos con el seguimiento a los posicionamientos temáticos, a menos de 45 días de la elección.

Ernesto Piedras

Director General de The Competitive Intelligence Unit

Inteligencia Competitiva