Hasta en las poblaciones más apartadas del Edomex, el despliegue de propaganda en favor del candidato del PRI-Panal-PVEM era abrumador contra el que pudieron realizar los candidatos de oposición del PAN y el PRD.

Representantes de estas dos organizaciones coincidieron en la denuncia de esa diferencia tan notoria, y hasta escandalosa, entre la propaganda en favor de uno y la de los demás. Para los panistas, ese derroche de recursos resultaba insultante . Para los perredistas, Eruviel Ávila había gastado 600 millones de pesos cuando el tope oficial para la propaganda en esa entidad era de 203 millones. También coincidieron panistas y perredistas en sus dudas sobre la efectividad e imparcialidad del Instituto Electoral del Estado de México para la supervisión del origen y destino de los recursos invertidos en la publicidad para Eruviel.

Es de descartarse la acusación insinuada por los panistas sobre la posibilidad de que dinero del narcotráfico se haga presente en las campañas electorales del Estado de México . Más bien se trata de dinero de los ricos de la entidad –políticos y empresarios que se han sumado detrás de Eruviel, al grado de convertirlo en un candidato con rasgos plutocráticos. Mientras se desarrollaba la campaña electoral para el Edomex con el impresionante despliegue propagandístico comentado, nos enteramos con pesar sobre las inundaciones que volvieron a perjudicar a los habitantes de Nezahualcóyotl. La pregunta se hace obligada: ¿no hubieran estado mejor aplicados esos recursos publicitarios excesivos en favor de la prevención de inundaciones en Neza?

Se podría alegar que de, cualquier manera, lo que se gasta en publicidad tiene una derrama económica sobre los habitantes de la entidad, que ese gasto genera salarios y demanda para proveedores de bienes y servicios. También debería agregarse que genera utilidades para las agencias con las que se contrata la publicidad. Pero ése no es el punto; lo es el relativo al beneficio social que pueden redituar los gastos que se financian con recursos públicos. Desde esta perspectiva, mucho más útil hubiera sido que se aplicaran a prevenir las inundaciones en Neza.

A lo mejor Enrique Peña Nieto y Eruviel Ávila tienen otras prioridades. Y termino esta entrega con una pregunta: ¿cuántos de los habitantes de la colonia El Sol y otras zonas inundadas todavía votarán por Ávila?

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