El 2014 ha sido un año de importantes cambios en el sector de telecomunicaciones y de Tecnologías de la Información (TI). Por el lado de la regulación, la puesta en marcha de la reforma constitucional en telecomunicaciones y su legislación secundaria, la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, puso de manifiesto los primeros efectos en torno a la reconfiguración del ecosistema competitivo. Mismo que prácticamente se mantuvo desde la entrada de la competencia, posterior a la privatización del ahora agente preponderante hace poco menos de dos décadas.

Durante el año fueron puestos en marcha muchos de los elementos regulatorios contenidos en la nueva base legal y regulatoria en el sector: la declaratoria de preponderancia y su respectiva implementación de medidas específicas; la publicación de las bases e inicio del proceso de licitación de las nuevas cadenas de televisión radiodifundida; la entrada en vigor de medidas de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, como la consulta gratuita y conservación durante un año del saldo en prepago y la eliminación de las tarifas de interconexión para los competidores; constituyen los primeros aspectos que se concretaron en el 2014.

De manera paralela, el sector de las telecomunicaciones en México experimentó una merma en su dinámica de crecimiento, en razón principalmente de la desaceleración en la actividad económica y la incertidumbre experimentada por los agentes económicos ante el retraso de la promulgación de la legislación secundaria. La combinación de estos dos factores dio como resultado un acotado coeficiente de crecimiento en lo que va del año, pero con prospectivas positivas para el cierre, como para los próximos años.

De esta forma, se espera que en el 2014 la operación del mercado bajo el renovado marco legal y regulatorio conlleve a una acumulación de ingresos en el sector de telecomunicaciones equivalente a 434,000 millones de pesos, con un avance anual de tan sólo 1.6 por ciento. Desde una perspectiva de largo plazo, esta cifra de crecimiento es la más baja observada desde el 2010, año en el que el aparato productivo nacional resentía los estragos de la crisis económica mundial.

Con la implementación efectiva de los elementos de la reforma y su ley secundaria, aunado a una mejoría en la actividad económica nacional, se pronostica un mayor dinamismo en el crecimiento del sector para los siguientes años. Así, para el 2015 se espera que el acumulado de ingresos de los operadores de telecomunicaciones crezca al menos 3.3%, mientras que para el 2016, esta cifra de crecimiento repuntará a 4.5 por ciento.

Con todo, se seguirán experimentando grandes cambios en los meses y años venideros en todo el sector de telecomunicaciones en México.

La eliminación de los cargos de larga distancia nacional, el acceso y uso compartido de infraestructura pasiva de los preponderantes (telecomunicaciones y radiodifusión), el inicio de la instalación de la red pública compartida en la banda de 700 MHz, la licitación y entrada en operación de las nuevas cadenas de televisión radiodifundida, así como el apagón analógico y la transición a la Televisión Digital Terrestre; son algunos de los elementos derivados de la reforma a implementarse a lo largo del 2015.

La puesta en marcha de todos estos elementos es la apuesta para generar un entorno de competencia efectiva, que redunda en un contexto de maximización de beneficios para todos los consumidores e igualdad de condiciones en la oferta de servicios para los operadores.