La inversión de las empresas españolas en México ha caído 73% del 2007 a lo que va del presente año. En pesos ...bueno, en dólares, esto es que pasó de 5,380 millones a 1,471 millones de dólares en los años mencionados.

Paradójicamente, el número de firmas de España registradas en nuestro país ha aumentado de 2,740 a 3,600 empresas, de acuerdo con lo que reporta la Comisión de Inversiones Extranjeras de la Secretaría de Economía que encabeza Bruno Ferrari.

Así pues, cual si fuera un milagro, los hombres de negocios de España le han dado la vuelta en parte a la fuerte recesión de la Unión Europea al trasladar sus operaciones a países emergentes con mayores facilidades legales, desde luego que destacan México, Brasil y Colombia, países donde obtienen importantes ganancias sin invertir recursos frescos... adivinó usted, como ocurre en la industria de la construcción.

Empresas de la industria de la construcción como OHL, FCC y Aldesa están por todo el país gane y gane licitaciones, tanto de gobierno federal como de los estatales, los que parecen aliados estratégicos para posicionar a México como una potencia de desarrollo de infraestructura... extranjera. Para muestras, destacan el Circuito Exterior Mexiquense o el Libramiento de Villahermosa.

En los pasillo de los órganos que agrupan a la industria de la construcción en todos los niveles, se asegura que el gobierno federal es fiel testigo de que muchas empresas españolas ganan los concursos no por ser las más competitivas, sino porque han conjuntado un equipo legal, administrativo y técnico lo suficientemente capaz para presentar ofertas mejores a las de cualquier competidor, que acaban siendo hasta 200% más caras al momento de terminar el proyecto, debido a las constantes actualizaciones en los precios de los insumos.

Es más, algunos empresarios de la industria de la construcción se sienten traicionados porque aseguran que el Consejo Coordinador Empresarial, que preside Mario Sánchez, realiza cabildeo en favor de las empresas españolas para captar la mayor parte de los 62,917 millones de pesos contemplados este año en el Programa Nacional de Infraestructura.

Los inconformes aseguran que lo peor es que, mientras las firmas españolas encuentran un paraíso al no tener que invertir (por el proceso de negocios que usan) y sólo gastarse el dinero del erario público, por otro lado también funcionarios de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que dirige Dionisio Pérez Jácome, trabajan como cabilderos de algunas de las empresas españolas Acciona para beneficiarlos sobre las constructoras nacionales.

Pues así las cosas. Dice la industria de la construcción que la libre competencia y los máximos beneficios de la infraestructura no se quedan en México y esto se resiente poco a poco.

El presidente Felipe Calderón Hinojosa, cuando anunció el Programa Nacional de Infraestructura en el 2007, afirmó que nuestro país llegaría a la posición 30 del World Economic Forum Global Competitiveness Index; en aquel año éramos el lugar 66 y todo parece indica que el sitio 75 es nuestro para este 2011.

Ahora, las constructoras españolas, nuestras supuestas aliadas, cerraron la llave de sus inversiones directas de 1,909 millones de dólares en el 2007, para dejarlas apenas en 136 millones de dólares al cierre del 2010 y aun así seguir ganando licitaciones con ofertas irreales.

Regresa la doble ventanilla a las telcos

En medio de conflictos entre pesos completos, el sector de las telecomunicaciones regresa a lo que se conoce como la doble ventanilla.

El fin de semana que acaba de terminar, el presidente Felipe Calderón designó a Héctor Olavarría Tapia como Subsecretario de Comunicaciones de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), puesto que dejó vacante Gabriela Hernández, hoy directora general de GE México.

Hace ya casi un año que la Subsecretaría estaba vacante, el mismo tiempo que tiene Mony de Swaan de encabezar la Comisión Federal de Telecomunicaciones, periodo que ha ejercido De Swaan sin tener contraparte en la SCT, cosa que a partir de hoy cambia. Se avecina, sin lugar a dudas, un proceso complejo en el que los tribunales del Poder Judicial seguirán dirimiendo las diferencias entre las empresas de este sector tan convulsionado.

Además de su paso por la SCT en responsabilidades de telecomunicaciones, Olavarría Tapia es conocido por su pretendida intención de presidir la Dirección de la Oficina de Desarrollo de la Unión Internacional de Telecomunicaciones el año pasado, puesto que, desde luego, no obtuvo dado el revés que le dieron los estados miembros del organismo, pues decidieron no respaldar su aspiración.