Sin una población sana, simplemente no es posible considerar que un país puede ser productivo. Es decir, la productividad de cualquier economía está estrechamente ligada a la salud de sus habitantes.

Este enfoque cada vez es más claro y preocupante en México, en particular para el sector privado, que vive la necesidad fundamental de tener empleados sanos para avanzar en productividad; las empresas ya resienten el encarecimiento de costos por ausentismo o por diversos aspectos en torno a una mala salud de su planta laboral.

Si el país no lo logra visualizar bien, el gran riesgo es que México puede perder una oportunidad histórica de aprovechar el bono demográfico: la población en edad laboral más grande en la historia del país, con casi 87.6 millones de personas, la tendremos en el 2025. De ahí en adelante empezará a declinar.

La Asociación Mexicana de la Industria de Investigación Farmacéutica (AMIIF), que dirige Cristóbal Thompson, es uno de los organismos empresariales más activos en empujar el tema de la relación directa entre la salud y el desarrollo económico. De hecho, su agenda está enfocada a encontrar la manera de hacer ver que la salud de los mexicanos es un tema de productividad económica.

En principio como organismo farmacéutico que reúne a 44 de los principales laboratorios que operan en el país, este año se ha vinculados a las cúpulas empresariales. En las filas de AMIIF están filiales de las farmacéuticas más globalizadas como Bayer, Pfizer, Sanofi, Janssen (J&J), Roche, MSD, Merck, Glaxo, AstraZeneca y Lilly, y también algunas no tan grandes pero altamente especializadas como Abbvie, Shire, Amgen, Allexion, e incluso empresas de origen mexicano como Chinoin, Armstrong, Sanfer y Stendhal, entre otras.

AMIIF recién se afilió a la Concamin, que preside Manuel Herrera, está muy activa colaborando en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y mantiene estrecha relación con la Coparmex, ahora presidida por Gustavo de Hoyos.

A los directivos de AMIIF les dio mucho gusto ver en su reunión de fin de año a los representantes de esos organismos empresariales todos ya en el tenor de la productividad y la salud como factor fundamental.

Informe de la OCDE sobre México

El titular de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), José Ángel Gurría, presentará en los primeros días de enero un informe sobre el sistema de salud de México con recomendaciones donde el país debe tomar acciones para reformar y lograr ser más eficiente en el gasto público ejercido en este ámbito.

Este informe se presentará en un momento en que el sistema de salud mexicano vive una coyuntura crítica y se referirá a ineficiencias arraigadas en el sistema, tales como los costos administrativos que representan 8.9% del gasto total en salud, que son los más altos de la OCDE, y no se han reducido en la última década.

Conforme a un resumen de adelanto, entre otros puntos en que insistirá la OCDE está el del gasto de bolsillo, que sigue pegado a casi 50% del gasto total en salud -el más alto de la OCDE- y refleja cómo las personas sienten la necesidad de visitar una clínica privada, a pesar de tener un seguro de salud.

Entre otros puntos, la OCDE destacará las bajas tasas de supervivencia después de un ataque al corazón o un derrame cerebral que son notablemente peores que en otros países de la OCDE. La prevención es una preocupación particular: con 32% de la población adulta obesa, México se ubica como el segundo país más obeso en la OCDE y casi uno de cada seis adultos son diabéticos.