En la primera parte de este artículo destaqué la importancia del cultivo de la caña de azúcar en el estado de Veracruz, tanto por su contribución en la derrama económica, como por su cobertura en gran parte del estado y por el gran número de productores que participan en esta actividad, principalmente del sector social.

En la primera parte de este artículo destaqué la importancia del cultivo de la caña de azúcar en el estado de Veracruz, tanto por su contribución en la derrama económica, como por su cobertura en gran parte del estado y por el gran número de productores que participan en esta actividad, principalmente del sector social

En esta segunda parte expondré algunos aspectos a considerar en este proceso que contribuyan a mejorar los indicadores productivos, de rentabilidad y competitividad del campo cañero.

En este sentido FIRA, fideicomisos establecidos en el Banco de México y que forman parte de la banca de desarrollo que coordina la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, ha venido participando con programas y productos orientados para incrementar la productividad y competitividad del campo cañero, promoviendo el crédito oportuno y suficiente, servicios de garantía para la inclusión de productores al crédito bancario, seguimiento para la aplicación de créditos de acuerdo a los paquetes tecnológicos y otorgando servicios de reembolso para la contratación de asistencia técnica, consultoría y adopción de tecnologías.

Asimismo, en la implementación de programas que contribuyen a la reducción de costos financieros, mediante el apoyo de puntos porcentuales para la disminución de tasa de interés por pago oportuno de los créditos, y en la gestión de apoyos federales mediante la mezcla de recursos con crédito y aportación de los beneficiarios para la implementación de nuevos proyectos.

Aunque la industria azucarera (en manos de la iniciativa privada en 100%), presenta un papel determinante y que hoy en día cuenta con suficiente capacidad instalada para la producción y comercialización del azúcar y, no obstante que en los últimos años las empresas han invertido suficientes recursos para su modernización y eficientizacion, sus parámetros productivos no reflejan grandes incrementos debido en buena parte a que la calidad de la materia no es la óptima, la cual está directamente ligada con el manejo del cultivo en campo.

Tomando en cuenta lo anterior y considerando los resultados de los diagnósticos realizados en cada uno de los ingenios azucareros que operan créditos tanto para la actividad primaria como para la industrialización de la caña de azúcar, es posible enfatizar que las acciones que pueden contribuir a mejorar la rentabilidad y competitividad del campo cañero, entre las principales están las siguientes: incrementar la tasa de renovación de plantas, a fin de que se pueda alcanzar un porcentaje mínimo de 15% de reposición anual, con mayor densidad de población y variedades homogéneas por zona de abastecimiento, nutrición balanceada, manejo integrado de plagas y enfermedades; incrementar la cosecha mecanizada y en verde, y manejo y uso eficiente del agua.

El reto en el corto plazo es difundir las técnicas que algunos productores ya están aplicando y obteniendo resultados positivos que les permiten mejorar sus ingresos y calidad de vida a las y los productores cañeros y en eso está el foco de atención de FIRA.

*Jorge Flores Granados es el titular de la Residencia Estatal Veracruz de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

jflores@fira.gob.mx