La tendencia registrada en la producción agropecuaria y en el comercio exterior de México muestra que en algunas actividades productivas se han aprovechado las condiciones de apertura comercial.

Sin embargo, también se aprecia que en otras actividades el nivel de producción no se ha incrementado.

De acuerdo con las estadísticas del Banco de México, el valor de las exportaciones de productos agropecuarios creció a una tasa media anual de 6.6% de 1993 al 2009, al pasar de 2,790 millones de dólares en 1993 a 7,726 millones de dólares en el 2009.

En tanto, las importaciones crecieron a un ritmo promedio anual de 7.5%, ya que en el 1993 contabilizaron 2,727 millones y en el 2009 llegaron a 8,610 millones.

Por lo anterior, el saldo de la Balanza Agropecuaria al cierre del 2009 se ubicó en un déficit de 884 millones de dólares.

A nivel de grupos destacan los cultivos de hortalizas, las frutas y los cultivos industriales, que de 1993 al 2009 registraron saldos positivo en la Balanza Comercial. Por su parte, las oleaginosas, cereales, forrajeros, legumbres secas y tubérculos mantuvieron saldos negativos.

De 1993 al 2009, el valor de los productos agrícolas mostró una tendencia que en promedio equivale a una caída de 0.1% anualmente.

No obstante, el volumen de producción creció a una tasa promedio de 5.6% por año. En la mayoría de los cultivos se registraron crecimientos en el volumen de producción, con excepción de frijol, soya, arroz y algunos cultivos industriales como café, cebada grano, copra, uva y cacao; lo que significa que, en algunos cultivos, el precio real ha bajado en el periodo analizado.

Los principales cultivos de hortalizas, frutales y los cultivos industriales como caña de azúcar, café y cacao, muestran una superficie cosechada y volumen de producción crecientes, aunque el valor de la producción en términos reales ha registrado una tendencia con menor dinamismo.

A pesar de ello, la participación en el comercio exterior de dichos grupos de productos ha mantenido saldos positivos en la Balanza Comercial, lo que muestra que estas actividades se han integrado mayormente al mercado internacional en el periodo analizado.

Hay muchos otros cultivos que podrían abonar al saldo de la balanza comercial, trabajemos en mejorar la competitividad de los mismos.

*Eligio Esquívez González es especialista de la Dirección de Análisis Económico y Consultoría de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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