La producción sostenible de carne y leche se logra por la interrelación de las plantas, temperatura, luz, suelo, organismos, nutrientes, agua y animales, basada en un sistema de pastoreo manejado de forma intensiva y rotacional.

Éste consiste en dividir toda el área de una pradera en potreros, manteniendo uno de ellos ocupado por ganado, mientras que los demás se encuentran en recuperación, de tal forma que se alcance a generar el follaje suficiente para la producción de reservas radiculares, con el fin de lograr un rebrote vigoroso que garantice el forraje necesario para la alimentación del ganado.

En México, aproximadamente 25% de la superficie nacional corresponde a región tropical, con más de la cuarta parte de la explotación de bovinos del país que, por sus características, es susceptible de adoptar tecnologías de aprovechamiento forrajero.

Los principales elementos a considerar en un sistema de pastoreo intensivo son:

• Sincronización apropiada del pastoreo con base en la fisiología y fenología de los pastos y el clima. En tiempo de secas, obliga a utilizar una mayor superficie de terreno y una menor en tiempo de lluvias para alimentar la misma cantidad de ganado.

• Intensidad del pastoreo. Periodos de pastoreo y recuperación acordes a los requerimientos de las especies forrajeras y su proporción que ocupan dentro del potrero (gramíneas/leguminosas).

• Propiciar la biodiversidad vegetal, conservar la humedad del suelo y mejorar el ciclo del agua.

• Lograr coincidir la genética animal y la planta a pastorear con el ambiente determinado.

• Introducir paulatinamente otro tipo de especie animal de menor tamaño, como ovinos o caprinos, para aprovechamiento de excedentes de forraje en verano y un mejor control de malezas.

Esta tecnología ha demostrado incrementar hasta en cuatro veces la productividad de las empresas ganaderas basadas en pastoreo, tomando en cuenta simultáneamente la integración al mercado, implementación de un adecuado manejo sanitario y reproductivo, cuidado del bienestar animal y la salud humana, así como la implementación de un sistema de registros productivos y contables para la toma oportuna de decisiones.

Carlos Javier Almanza Gaviña es especialista de la Subdirección de Consultoría en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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