La zafra 2010-2011 está próxima a terminar. Al 14 de mayo del 2011, han concluido operaciones 41 ingenios y mientras que 13 aún no lo hacen. El avance de producción de azúcar es de 5.06 millones de toneladas, cifra que supera los 4.82 millones de la zafra pasada a la misma fecha.

La producción actual garantiza la demanda del mercado nacional (4.5 millones de toneladas) y da la oportunidad para exportar los excedentes estimados (aproximadamente 600,000 toneladas) al concluir la zafra.

Derivado de la mayor oferta de azúcar en mercado nacional, el precio ha disminuido. Durante los ocho meses del ciclo azucarero, el precio del azúcar estándar disminuyó 3.7% y del azúcar refinada 1.1 por ciento.

En octubre del 2010, el precio promedio al mayoreo por tonelada de azúcar estándar y refinada se ubicaba en 11,518.4 y 12,734.8 pesos, respectivamente. Al 17 de mayo del 2011 los precios se encuentran en 11,095 y 12,594 pesos por tonelada, en cada caso.

En este escenario, el consumidor nacional se beneficia al comprar azúcar a un menor precio, mientras que los industriales del azúcar y productores de caña, tienen aún niveles atractivos. La variación de precios ante los movimientos de oferta y demanda no es más que el fundamento básico de una economía de mercado como la nuestra. Sin embargo, para aprovechar las oportunidades del mercado, es necesario que los actores de la industria de la caña de azúcar adopten medidas para minimizar los impactos y continúen siendo competitivos en el sector, donde el monitoreo permanente del costo de producción resulta un factor clave.

Para la próxima zafra, es oportuno diseñar nuevas estrategias y la adopción de tecnologías para mejorar la competitividad de la industria azucarera. Este aspecto depende de los industriales y de los productores. Los primeros, mejorando sus procesos de fabricación con enfoque a sostenibilidad energética, eficiencia en la recuperación de sacarosa, uso eficiente del agua, aprovechamiento de subproductos y minimizar las emisiones de contaminantes al medio ambiente.

Los segundos comprando insumos y servicios bajo el concepto de economías de escala, adoptar tecnologías sostenibles que permitan el incremento de los rendimientos de caña de azúcar entre las que pueden mencionarse: tecnificación del riego, mecanización de labores agrícolas, uso de bio-insumos, uso eficiente de fertilizantes, herbicidas e insecticidas.

Marcos Reyes García es especialista de la Dirección de Análisis Económico y Consultoría en FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. [email protected]