El número de personas con insuficiencia renal crónica (IRC) en México se triplicó en cuestión de 10 años. En el 2003 habría menos de 50,000 pacientes y hoy el daño crónico en riñones afecta a cerca de 140,000 personas con necesidad de ser dializadas. Si tomamos el dato desde 1998, la IRC se habría sextuplicado en 15 años.

Y de no poner un alto a la tendencia de la enfermedad renal en México, que hoy tendría un costo cercano a los 20,000 millones de pesos, duplicará su magnitud en cuestión de dos décadas, lo que podría derivar en una crisis de magnitudes impensables.

Imagínese que en México haya cerca de 300,000 pacientes con necesidad de ser dializados constantemente, lo cual no es descabellado dados los crecientes índices de diabetes e hipertensión, principales causas de daño renal Y eso es lo impensable nada más por el costo que implicaría, dado que dichas terapias de remplazo renal son de lo más costosas. Si hoy la atención de quienes padecen IRC está siendo difícil, si se duplicara sería insostenible.

Lo más grave de la IRC en México es la gran desigualdad; los enfermos renales del IMSS, ISSSTE, Pemex y Sedena están cubiertos a 100% con terapia de reemplazo renal, mientras que los del Seguro Popular no. En el estudio Cuando los sistemas de salud son barreras para cuidado de la salud: Desafíos que enfrentan los pacientes renales sin seguro , publicado en el portal de ciencia médica PLOS ONE, se hace ver el gran desafío que enfrenta México para poder cubrir a los segmentos de menores recursos con una cobertura real de terapia de remplazo renal y medicamentos.

El nefrólogo Guillermo García-García, quien participa en dicho estudio y es responsable de Nefrología del Hospital Civil de Guadalajara ejemplo de cobertura con trasplantes y diálisis a enfermos renales de menores recursos , indica que la IRC es un asunto de justicia social, pues los pacientes renales que hoy mueren son los que no tuvieron para pagar su tratamiento sustitutivo, es decir, porque son pobres. Y quienes tratan de cubrirlo con sus propios medios quedan empobrecidos.

De ahí la importancia de que el Seguro Popular cumpla lo que acordó desde que se conformó hace 10 años: cubrir la insuficiencia renal. El especialista García-García es de los que más han trabajado desde hace años para concretar un Registro Nacional de Enfermos Renales. El proyecto viene desde el gobierno de Ernesto Zedillo, luego hubo cambio de partido en el gobierno y se reinició el trabajo en el primer sexenio panista con el ex Secretario de Salud Julio Frenk, quien incluyó en el Plan Nacional de Salud un programa para la enfermedad renal con los pasos a seguir para un registro de diálisis. Pero a la hora de los hechos el programa quedó archivado sin explicación alguna.

Empujados por la labor de nefrólogos como el doctor García–García, el tema se retomó en el sexenio pasado. En el 2010 parecía ir todo bien, hasta se publicó una estrategia para enfrentar la enfermedad, incluso promoviendo el trasplante renal. El problema fue que perdió el PAN y ahora hay que sensibilizar en el tema a las actuales autoridades. Total que, como todos saben y como les sucede a cada asociación de pacientes, los cambios de gobierno son como volver a empezar para empujar la atención hacia una enfermedad.

@maribelrcoronel