La caída de la economía mexicana inició en 2019, antes de la pandemia. Hoy, el rebote post-pandemia, se hace cada vez más tenue y ya se encuentra en terreno negativo; el Índice Global de Actividad Económica y las cifras de empleo recién publicadas, anticipan incluso una mayor contracción para el último trimestre del 2021. La economía mexicana es la más rezagada en América Latina, particularmente en términos de la inversión fija bruta, que en el primer semestre del año fue 12.2% inferior al 2019.

En este contexto, el gasto neto total previsto en el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2022 es de $7.088 BDP, que representa 27% del PIB, con un déficit presupuestario – deuda adicional – de $875.5 mil MDP, que asciende al 12% del gasto total, y significa el 3.4% del PIB. En el contexto de la debilidad económica, la deuda pública acumulada no disminuirá o tenderá a crecer como porcentaje del PIB.

En el presupuesto para 2022, la inversión en infraestructura sigue siendo ínfima, de apenas 3.6% del PIB, muy por debajo de lo que se observó en 2016, cuando llegó a 6% del PIB. Peor aún, se privilegian los proyectos megalómanos e improductivos del presidente López (Tren Maya, Dos Bocas, Santa Lucía) y su ruinosa obsesión con PEMEX, que no tendrán ningún efecto para favorecer el crecimiento de la economía, y más bien representarán otro daño patrimonial gigantesco a la Nación. Por ello, Turismo, Energía, Defensa Nacional y PEMEX tienen aumentos astronómicos (1,625%, 1,958%, 28% y 62%, respectivamente) y un presupuesto total colosal de 757 mil MDP. En contraste, a la SCT se la asigna un presupuesto un tercio menor que en 2018. Sólo el 18% del gasto es inversión, y 82% es gasto corriente. Es una reducción con respecto a 2021, cuando el gasto de inversión fue de 21%. En 2022, 3.4 billones serán para desarrollo social, y sólo 1.4 billones en desarrollo económico. No hay recursos para reactivación económica, ni apoyos a MYPIMES; tampoco a nuevos emprendedores y empresas, y desparecieron los fondos para promoción económica internacional (PROMÉXICO). A la Secretaría de Economía se le recortó el presupuesto en 47%. Algo muy preocupante, es que el subejercicio deliberado, será transferido a proyectos absurdos, a subsidios y dádivas clientelares, y a gasto discrecional del presidente López. El gasto en subsidios y dádivas clientelares alcanza cifras colosales. “Sembrando Vida”, “Jóvenes Construyendo Futuro”, “Pensiones Bienestar”, y “Becas Benito Juárez” suman ¡320 mil MDP! Y no tienen impacto alguno en la reducción de la pobreza, como lo ha documentado CONEVAL.

En materia de medio ambiente, después del recorte brutal de 32% en 2019, la SEMARNAT, para 2022, sufre más recortes en términos reales, excepto CONAGUA. PROFEPA es responsable de la aplicación de la ley y vigilancia ambiental. La Comisión de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) tiene a su cargo el 15% del territorio nacional decretado como parques nacionales y reservas de la biósfera, es decir, lo esencial del capital natural y de la biodiversidad de la Nación. La Comisión Nacional Forestal promueve el desarrollo forestal sustentable, la conservación de bosques productivos, y el Pago por Servicios Ambientales, además de hacer el Inventario Nacional Forestal, emprender campañas de reforestación, y encabezar el combate a incendios. A pesar de estas trascendentes responsabilidades, PROFEPA y CONANP, han sido castigadas para 2022 con un presupuesto 22% menor al de 2018, y CONAFOR con un recorte correspondiente de 40%. Todo ello, en un contexto de despidos, desmantelamiento, destrucción del estado de derecho, delincuencia y crimen organizado, deforestación, ausencia de aplicación de la ley, tráfico de especies, explotación ilegal, y caza furtiva, en zonas forestales comunitarias, y parques nacionales y reservas de la biósfera. Lo anterior, además, ante la insensata desaparición de la Gendarmería Ambiental.

Esto es escandaloso si se compara con el presupuesto obsceno de “Sembrando Vida” de 30 mil MDP para 2022, que es ¡34 veces más que el presupuesto de la CONANP, y 12 veces mayor al de CONAFOR! Y sin considerar la tremenda deforestación que causa este absurdo programa clientelar, y la corrupción, opacidad, discrecionalidad, e ineptitud técnica, ecológica y climática que lo caracterizan. El hecho de que esté radicado en la Secretaría del Bienestar, el brazo clientelar del gobierno, y no en la SEMARNAT, acredita su carácter político electorero.

“Sembrando Vida” debería desaparecer, y su presupuesto ser re-asignado a la CONANP, CONAFOR y PROFEPA, y a restablecer a la Gendarmería Ambiental, para el fortalecimiento y desarrollo de nuevas Áreas Naturales Protegidas, Corredores Biológicos, restauración forestal, desarrollo forestal sustentable, pago por servicios ambientales, y aplicación de la ley.

Gabriel Quadri de la Torre

Ingeniero Civil y Economista

Verde en Serio

Político, ecologista liberal e investigador mexicano, ha fungido como funcionario público y activista en el sector privado. Fue candidato del partido Nueva Alianza a Presidente de México en las elecciones de 2012.

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