Hay de distracciones a distracciones. Justo cuando los reflectores viraban hacia los nexos de Genaro García Luna con otros destacados personajes del calderonismo, convenientemente surgen viejos indicios que incriminan a dos excolosistas y sonorenses conspicuos: Manlio Fabio Beltrones y Alfonso Durazo Montaño.

Pocas cosas sorprenden, sobre el expresidente nacional del PRI. Y las maniobras para incriminarlo por el trámite de un amparo buscador resultan torpes. En cambio, lo concerniente al secretario de Seguridad Ciudadana es una señal más de las incomodidades que su actuar genera, dentro y fuera del gabinete lopezobradorista.

Durazo y Sonora están en el mapa de riesgos de Palacio Nacional. ¿Y los cambios en el gabinete? Ninguno, en el corto plazo, a menos que algún secretario deje su encargo, refería a mediados de la semana pasada un alto funcionario de la 4T. Una vía sería la renuncia. Otra, las causas de fuerza mayor.

Muchos de los secretarios de Estado acusan desgastes personales, por el estilo impuesto por el Ejecutivo federal que obliga a largas jornadas laborales y giras permanentes. Algunos, como los titulares de Cultura o Desarrollo Agropecuario, han tenido que rentar viviendas en las ciudades a las que deberán mudarse esas dependencias federales. Otros —como los titulares de la Oficina de la Presidencia, del SAT y de Aduanas, por mencionar a los regiomontanos, además de una docena de altos mandos de origen tabasqueño— cumplen con una semana inglesa y acumulan millas, por sus traslados aéreos a la CDMX.

Pocos están ajenos a las disputas, a los rumores. Durazo es uno de los más mencionados, cuando se habla de relevos. Olga Sánchez Cordero, Javier Jiménez Espriú y Jorge Alcocer Varela completan la lista de presuntos prescindibles. Salvo el titular de la SSPC, esas menciones involucran a los más veteranos del equipo lopezobradorista... y salen de los pasillos del Palacio Nacional.

Un vínculo sutil, pero directo, llevó a Alcocer Varela a la Secretaría de Salud, donde tirios y troyanos preferirían a Hugo López-Gatell Ramírez, actual subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la dependencia, quien se deja apapachar.

El subsecretario y la oficial mayor de la Secretaría de Hacienda, Raquel Buenrostro, son los protagonistas de las compras consolidadas. Ambos habían logrado meter orden a los laboratorios, pero la licitación en ciernes podría frustrar el ascenso de López-Gatell.

Y es que la entrega de las ofertas técnicas y económicas, programada para este viernes 13, no podría completarse en tanto no quedara cerrada la fase de aclaración de preguntas. Habían programadas siete mesas, por tipos de medicamentos, y una bolsa de 19,000 millones de pesos. Pero al cierre de este espacio, sólo había quedado listo lo concerniente a hematología.

Buenrostro y López-Gatell pusieron en orden a los fabricantes y contuvieron la especulación. Ambos funcionarios cuentan con el reconocimiento de sus respectivos jefes y la confianza de la Oficina de la Presidencia. Pero si hubiera cambios en Salud —de acuerdo con fuentes de Palacio Nacional—, no debería descartarse la opinión de Asa Cristina Laurell.

Efectos secundarios

COMPLICACIONES. La marcha del Infonavit sufrió un súbito frenón, luego de que el líder del Sindicato Nacional de Trabajadores del organismo, Rafael Riva Palacio, convocara a un paro nacional en protesta de la política laboral impuesta por el director general, Carlos Martínez Velázquez, de no contrataciones. Ayer, con una manifestación afuera de las instalaciones del instituto en todo el país, sus trabajadores demandan las condiciones para cumplir con sus responsabilidades, como equipos de cómputo, sistemas de información confiable y más contrataciones de personal. Riva Palacio anunció que continuarán las protestas si no ven satisfechas sus demandas por parte de la dirección general.

Alberto Aguirre

Periodista

Signos vitales

Periodista y columnista de El Economista, autor de Doña Perpetua: el poder y la opulencia de Elba Esther Gordillo. Elba Esther Gordillo contra la SEP.