Los partidos políticos se encuentran realizando sus mejores trucos y maniobras para lograr los ansiados triunfos de cara a los 13 procesos electorales que se realizarán durante el 2016.

El Partido Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática, partidos ideológicamente antagónicos, planean alianzas electorales para hacer frente al Partido Revolucionario Institucional en las elecciones locales; Zacatecas es la entidad más avanzada en ello.

El experimento, tal y como pasó en Oaxaca, se presenta en la peor de las crisis de representatividad y legitimidad de los partidos políticos nueve de cada 10 mexicanos reprueban la actuación de los partidos.

La posición pragmática de ambos partidos poco contribuye a retener a sus bases de votantes; estos partidos tienen posiciones muy distintas en diferentes frentes, por ejemplo, respecto del aborto, en tanto que los perredistas se sienten cómodos con la despenalización para el partido blanquiazul ni siquiera es tema.

No es ideología, sólo negocio; la postura aliancista es tan sólo una transacción electoral que pretende conservar o incrementar las prerrogativas de estos partidos, al margen de sus conflictos ideológicos; para los dirigentes de estos partidos, la ideología y la plataforma aliancista no tienen mayores problemas, es más, los tienen sin cuidado.

En otros frentes, son los ex priistas cobijados por las candidaturas independientes los que pondrán en riesgo la hegemonía del PRI, como en los casos de Veracruz y Quintana Roo. En todos los casos, la presencia de un candidato independiente fuerte será el fiel de la balanza en los procesos locales; para estos efectos, la chiquillada dejó de tener rentabilidad electoral.

Por alguna razón, las alianzas con los parásitos electorales, como el PVEM, el Panal, PT, Movimiento Ciudadano y el nuevo patiño Encuentro Social, no resultan tan escandalosas, será porque no se espera más de ellos.

En tanto, el PRI, con el sempiterno Manlio Fabio Beltrones, realiza maniobras para no provocar la desbandada de sus cuadros, el cascaron más frágil lo representa Veracruz donde priistas y no priistas están descontentos con la gestión del Javier Duarte y el clan Yunes reclama el control de la entidad.

En las elecciones del 2016 se renovarán un tercio de los ejecutivos estatales, mismos que operarán la elección presidencial. Trucos, alianzas y traiciones, de todo se verá en las elecciones del 2016.

Twitter: @ErosalesA