Ya instalados en Los Pinos, en los primeros meses del 2007, los calderonistas se trazaron un propósito: erigirse como el grupo hegemónico dentro del Consejo Nacional del PAN. Estaba en ciernes el relevo en la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional y querían que Manuel Espino no repitiera en el cargo.

Lograr la mayoría de consejeros, definió Juan Camilo Mouriño, era un asunto de seguridad nacional . El entonces Jefe de la Oficina de la Presidencia volvió a ponerse el traje de faena y logró el propósito: dos terceras partes de los 300 asientos elegibles en el máximo órgano de decisión, dentro del blanquiazul, fueron ocupados por leales a la causa calderonista.

Tres años después, la maquinaria de Los Pinos volvió a operar. Y logró lo que a muchos parecía imposible: tener el control del Consejo Nacional. En estas mismas páginas, Rubén Aguilar ha planteado que el pasado fin de semana, en la Asamblea Nacional panista, ocurrió un reacomodo de fuerzas dentro del partido en el gobierno; que los calderonistas perdieron espacios e influencia.

Pero los números no mienten: los leales al Presidente volvieron a ocupar dos terceras partes de los espacios en el Consejo Nacional. Había dos formas de llegar: a) Ser electo en las convenciones estatales o, b) Conseguir los apoyos suficientes entre los delegados a la Asamblea Nacional.

Por la fórmula A, los calderonistas obtuvieron 90 de los 150 lugares disponibles. Y el sábado 22, a través de dos listas que pasaron por las manos de 12,000 asistentes a la Asamblea Nacional, fueron colocados 110 consejeros, de los 150 espacios en disputa. De los 40 candidatos propuestos por el CEN blanquiazul, todos entraron.

Al final, de los 381 integrantes de ese órgano colegiado (en el que además están el Presidente de la República, el dirigente nacional del partido, los seis gobernadores, los 32 líderes estatales y los vitalicios ) por lo menos 250 pueden ser catalogados como calderonistas.

El bloque hegemónico dio cobertura a los grupos que encabezan la diputada Josefina Vázquez Mota y el senador Santiago Creel, quienes podrán presumir de victorias pírricas, pero que en realidad tienen un tamaño microscópico. Creelistas de primera línea, como la asambleísta Gabriela Cuevas o Adrián Fernández, entrarán al Consejo por los votos de los calderonistas.

Hay una tercera corriente que logró espacios y ascendencia. Serán una veintena –a lo sumo– de consejeros nacionales afines a César Nava. Casi todos, jóvenes. Especialistas en la vida interna del PAN, que compartieron esta información, comentan que este grupo es de jóvenes yunquistas , entre los que se contaría a Santiago Ardavín Ituarte y Fernando Rodríguez Doval. Ellos ocuparán los asientos que dejarán los viejos de la ultra.

La operación política, como hace tres años, estuvo a cargo de los calderonistas en Los Pinos, con Patricia Espinosa, como nueva encargada del Ejército de leales al Presidente. El domingo 22, en las Asamblea Nacional, la mayoría de sus votos provinieron de los delegados de Nuevo León y Jalisco.

Sin embargo, no fue el gobernador Emilio González, quien apoyo las listas de Los Pinos, sino una corriente identificada con el exgobernador Francisco Ramírez Acuña.

Entre los perdedores están los mandatarios de Morelos, Marco Antonio Adame, y Guanajuato, Juan Manuel Oliva, quien pierde así impulso, en su intención de llegar a la presidencia nacional del partido.

Muy lastimado queda el senador Ulises Ramírez, exmouriñista y líder de la corriente mayoritaria del Estado de México, quien apenas pudo colocar a cinco de sus leales, no obstante de controlar a una de las delegaciones más numerosas. Y Manuel Espino, ni siquiera pudo colocar a uno de los suyos. El tendrá un lugar, por ser expresidente. Muy fortalecida queda la primera dama, Margarita Zavala, quien colocó a más de 30 consejeros.

EFECTOS SECUNDARIOS

ENOJADOS. En la Plaza Melchor Ocampo de Morelia aparecieron 32 mujeres vestidas de blanco. Eran las esposas y las hijas de los funcionarios detenidos –entre ellos 10 alcaldes– hace un año en lo que se ha denominado el michoacanazo . A su protesta, se sumó el gobernador Leonel Godoy y el líder del Senado de la República, Carlos Navarrete, quienes exigieron al gobierno federal la liberación de los 16 exservidores públicos que permanecen en prisión. La conmemoración se convirtió en un acto de desagravio y solidaridad de las bases perredistas al recién apresado Greg Sánchez, candidato del sol azteca a la gubernatura de Quintana Roo.

CUMPLIDO. Ya lo había adelantado el diputado Mauricio Tabe: el grupo parlamentario del PAN en la Asamblea Legislativa del DF impugnaría la expedición de la Tarjeta de Circulación Inteligente que impuso la administración de Marcelo Ebrard, vía un acuerdo firmado por el secretario de Transportes y Vialidad, Armando Quintero. Pues bien, los legisladores que coordina Mariana Gómez del Campo ya acudieron ante la Suprema Corte de Justicia, para promover un juicio de controversia constitucional; argumentan que el gobierno capitalino invadió facultades del órgano legislativo al imponer este nuevo impuesto.