El gobierno de Felipe Calderón está convencido de que el impuesto predial es prácticamente un tesoro escondido para el país.

Idealmente se podría tener un solo registro nacional, digitalizado, con la ubicación geográfica e imagen en tiempo real de todos y cada uno de los inmuebles del país.

Y cobrarlo eficientemente mejoraría notablemente el nivel en el que está calificado México por organismos internacionales que registran y miden la competitividad.

Sin embargo, al ser el impuesto predial un gravamen local, asociado al catastro y controlado por el municipio, el cobro es hoy muy deficiente.

Como se sabe, el impuesto predial es un gravamen universal que se cubre con relación al dominio sobre las propiedades inmuebles.

Pero a la fecha es uno de los impuestos que se recaudan con mayor deficiencia.

Incluso es uno de los indicadores que en el promedio llevan dramáticamente a la baja la calificación de México en materia de eficiencia recaudatoria.

En la medición que realizan distintos organismos y organizaciones internacionales, la calificación de México cae verticalmente cuando se incluyen los impuestos que cobran estados de la República y municipios.

Si los estados y los municipios fueran eficientes en el cobro de impuestos no habría necesidad de una nueva reforma fiscal, aseguran en el equipo del Servicio de Administración Tributaria, que encabeza Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena.

De hecho, y en contra de lo que se piensa, en general, la recaudación tributaria de México es competitiva con países de América Latina.

En las mediciones hay que tomar en cuenta la diferencia entre la recaudación del gobierno general y la del gobierno central.

Hay diferencias importantes en la recaudación tributaria de estos dos conceptos.

La recaudación tributaria del gobierno general se obtiene de la suma de todos los niveles de gobierno: 1) gobierno federal, 2) contribuciones de seguridad social y 3) recaudación obtenida a nivel de los gobiernos locales.

Por otro lado, la recaudación del gobierno central se refiere a los ingresos tributarios que logra recaudar, en el caso de México, sólo el gobierno federal.

En otras palabras, el gobierno federal, es decir, considerando sólo la recaudación del gobierno central es cada vez más eficiente.

El crecimiento económico también es un factor importante: del 2000 al 2008, el PIB creció 18.7% y los ingresos administrados por el SAT crecieron 60.6 por ciento.

No obstante, lo que también es cierto es que el gobierno central ha mejorado su eficiencia para aumentar el nivel de cumplimiento de los contribuyentes.

De acuerdo con cifras del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) sobre la evasión global de impuestos: ISR, IVA, IEPS y servicios no petroleros, para el 2000-2008, el incumplimiento de pago por parte de los contribuyentes se redujo en más de 40 por ciento.

Lo que perjudica son los gastos tributarios, como se le llama a las exenciones, tasas reducidas y regímenes tributarios preferenciales; el monto que se deja de recaudar por los regímenes especiales es de entre 8.5 y 9.5% del Producto Interno Bruto.

Y por supuesto, el deficiente cobro de los impuestos estatales y municipales, como es el predial, provocan que en el promedio a México se le degrade en su calificación por eficiencia tributaria.

CUENTOS VERAS

Vaya que sorprende: para el próximo año se calcula que la producción de plata en el mundo se mantendrá con un crecimiento de 2%, lo que llama la atención es que se mantendrá por la entrada en producción de cinco minas y tres de ellas son mexicanas: Peñasquito, Palmarejo y Dolores. Las otras son Dukat, en Rusia, y Manantial Espejo, en Argentina.

El año pasado, Perú fue el mayor productor mundial de plata con una producción superior a los 136 millones de onzas; mientras que México y China ocuparon el segundo y tercer lugar.