La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que los principales retos y oportunidades de la agroindustria de la palma de aceite obedecen a los productos derivados de dicho cultivo a nivel mundial, ya que desempeñan roles importantes en la industria alimentaria, la cosmética y en el sector bioenergético

La industria del aceite de palma, líder a nivel mundial en la provisión de aceites y grasas vegetales, y uno de los sectores que cuenta con mayor potencial por la versatilidad de usos y aplicaciones de sus derivados, ha venido desarrollándose de manera destacada en Latinoamérica, región que aporta 5.77% de la producción mundial de aceite de palma, en donde la dinámica adquirida en las últimas décadas lo convierte en un actor estratégico al interior de las economías regionales.

Al mismo tiempo, parte de la expansión del cultivo en los últimos años ha sido impulsada por programas gubernamentales que apoyan la palma de aceite en virtud del desarrollo rural que proporciona, especialmente a países como Ecuador, Colombia, Honduras, Guatemala y México.

Cabe destacar que los cinco principales productores de aceite de palma en el mundo abarcan 91.3 por ciento de toda la producción, liderada por Indonesia y Malasia que generan casi 90% del aceite de palma mundial.

Se estima que en el año 2050 la población mundial alcanzará aproximadamente 9,100 millones de habitantes, convirtiéndose la demanda de alimentos en un factor decisivo para la sostenibilidad de las personas, muchas de ellas en condición inferior a los niveles de alimentación adecuados.

Por lo anterior y ante ese escenario de incremento poblacional, el desarrollo de la palma de aceite y sus derivados desempeñan un papel importante para el desarrollo económico de las comunidades.

Considerando el crecimiento de la demanda de aceites y grasas per cápita, para el año 2050 se requerirán 150 millones de toneladas adicionales de aceites y grasas vegetales.

Para atender esa demanda se tendrían que sembrar 333 millones de hectáreas de soya o 217 millones de hectáreas de colza o 36 millones de hectáreas de palma de aceite ; esto en virtud de su alto rendimiento por unidad de superficie, y la versatilidad en sus usos tanto para la alimentación como para la industria.

Los aceites de palma provienen de un cultivo que se desarrolla en áreas tropicales y que geográficamente se ubica entre los trópicos de Cáncer y Capricornio.

Respecto a la producción mundial de aceites y grasas, en el 2014 fue de 200 millones de toneladas, de las cuales el aceite de palma aportó 33% del total mundial, siendo el aceite más utilizado para suplir la demanda mundial, seguido por el aceite de soya, con 22%y en tercer lugar el aceite de colza, con un aporte de 14 por ciento.

*Pablo Calderón Arreola es agente de FIRA en Palenque, Chiapas. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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