Necesito retomar el asunto de la toma de protesta de Rosario Piedra Ibarra como presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, no porque los números en los tuits del propio senador Ricardo Monreal fueran mayores a los que después dieron por buenos para alcanzar la mayoría necesaria, ni porque la militante con licencia ocupara un cargo dentro de Morena como consejera, ni tampoco porque quien ha prometido independencia y será vigilante de las actuaciones del gobierno en materia de Derechos Humanos, tenga como foto de perfil en su whatsapp al presidente Andrés Manuel López Obrador en primer plano, y en pequeño, atrás, ella.

No, no hablaré de eso. Hablaré del papel de las mujeres en el Senado. Mucho se ha trabajado para lograr una mayor participación de las mujeres en los espacios públicos, la Cámara Alta tiene hoy 63 senadoras y 65 senadores. Una de las grandes preguntas relacionadas con la paridad es qué tanto resultan estas posiciones en decisiones que terminen por construir mejores condiciones para las mujeres. El problema consiste en que las acciones afirmativas como la cuota de género aceleran algunos procesos, pero el cambio de fondo, el cultural, tarda mucho más en llegar. Eso fue lo que pudimos constatar el día de la penosa toma de protesta de Rosario Piedra.    

La presidenta del Senado y Rosario Piedra llegaron a la tribuna escoltadas por senadoras del grupo parlamentario de Morena, en donde se enfrentaron con Gustavo Madero, que buscaba llegar a donde estaba Mónica Fernández. Entre jaloneos de ambos bandos, Madero terminó en el piso y después alejado del centro. A un costado otro grupo de senadoras acorralaba a Xóchitl Gálvez para también impedirle moverse para evitar la toma de protesta. Finalmente, Piedra Ibarra tomó protesta. La imagen que mejor explica que estos cambios culturales tardan mucho más tiempo en llegar fue la celebración triunfal desde las curules en las que Germán Martínez, Ricardo Monreal y Cristóbal Arias aplaudían jubilosos el trabajo sucio de sus tacleadoras profesionales. Ese fue el papel de las mujeres. Bien hecho chicas, si las hubieran mandado por café para tener menos votos presentes, hubiera sido menos humillante.

Twitter: @PamCerdeira

Pamela Cerdeira

Periodista, conductora, locutora, escritora y comunicadora mexicana

Columna invitada

Periodista, conductora, locutora, escritora y comunicadora mexicana. Conduce el programa "A Todo Terreno" en MVS Radio. Ha escrito para diversas publicaciones y trabajado en distintos espacios en radio y televisión.