Mañana, los miembros del FOMC podrían abstenerse de mandar una señal restrictiva.

Mañana se dará a conocer el último anuncio de política monetaria del año por parte del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (FOMC, por su sigla en inglés).

El mercado tiene totalmente descontado que la tasa de interés de referencia se mantendrá sin cambio alguno, por lo que la atención estará totalmente enfocada en lo que pueda decir la Fed sobre cuándo y cómo comenzará a subir la tasa de interés de referencia.

Hasta ahora, la Fed ha sostenido en todos sus comunicados de política monetaria recientes que mantendrá las tasas de interés en el nivel actual por un periodo considerable , después de la conclusión del programa de inyecciones de liquidez conocido como QE.

Dicho programa concluyó en octubre pero las minutas posteriores a la reunión del FOMC del 29 de octubre revelaron cierto nivel de debate entre los integrantes del Comité sobre la decisión de mantener o no la frase de por un periodo considerable .

Para algunos miembros del FOMC, el uso de esta frase podría hacer pensar al mercado que la decisión de mover las tasas de referencia estaba más condicionada a un timing específico y no a la evolución de los indicadores económicos.

Sin embargo, otros miembros del FOMC pensaron que la eliminación de la frase podría ser vista por el mercado como un cambio significativo en la postura monetaria de la Fed, provocando volatilidad en los mercados.

Este debate al interior del FOMC y la sólida evolución de los datos económicos, principalmente los de empleo, durante las últimas semanas han reforzado la percepción de que la Fed mandará una señal hawkish -es decir, restrictiva- al mercado, eliminando la frase y apuntando a una posible alza en la tasa de referencia más temprano que tarde.

Sin embargo, la reciente volatilidad en los mercados financieros provocada por la fuerte caída en los precios del petróleo y otras materias primas -que se encuentran en su nivel más bajo desde la crisis del 2008-2009- y la creciente apreciación del dólar ante el resto de las monedas podría resultar en que los miembros del FOMC prefieran abstenerse de mandar una señal restrictiva en este momento.

Otra razón por la cual la Fed podría optar por modificar la frase por un periodo considerable pero abstenerse de eliminarla es que detrás de las fuertes cifras de creación de empleo hay algunos datos menos optimistas.

Por un lado la tasa de participación se encuentra en mínimos históricos y por otro lado una buena parte de los empleos recientemente creados son de medio tiempo. Adicionalmente, los salarios reales se mantienen deprimidos al grado que hoy en día la suma de sueldos y salarios como porcentaje del Producto Interno Bruto en Estados Unidos está en su nivel mínimo en los últimos 60 años.

Esta situación, aunada al hecho de que la inflación podría situarse por debajo del objetivo de la Fed como resultado de la caída en el precio de la gasolina, podría resultar en la continuidad de una postura acomodaticia por parte de la Fed.

Aunque la salud de la economía americana sin duda está mejorando, la salud del resto del mundo atraviesa una dura prueba. La caída en los precios del petróleo y otras materias primas puede desestabilizar economías emergentes de tamaño considerable y con un peso geopolítico desproporcionado como Rusia.

Asimismo, la fortaleza del dólar sin duda tendrá un impacto en el sector exportador de Estados Unidos.

Aunque la situación doméstica puede justificar una postura más restrictiva de la Fed, el entorno internacional hace pensar que los miembros del FOMC podrían adoptar un tono más cauteloso.