La economía mexicana no está en recesión.

De acuerdo con la información del Inegi, la tasa de crecimiento de la economía al cierre del segundo trimestre del 2019 fue de 0.1 por ciento.

El dato exacto fue de una tasa de crecimiento económico trimestral de 0.053%; redondeado a 0.1 por ciento.

Lo cual implica que el dato no fue negativo y en consecuencia no se registraron los dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo para que el comportamiento económico sea considerado en situación de recesión.

Por un pelito, la economía se salvó de registrar una recesión.

¿Hay algo que festejar?

El hecho en sí mismo es una buena noticia para el gobierno mexicano.

De hecho es una buena noticia para el país.

México libra la recesión.

Sin embargo, a pesar de que no se cumplió el escenario recesivo que esperaba la mayoría  de los analistas, lo cierto es que no hay nada que festejar.

¿Por qué? Porque el dato de crecimiento de sólo 0.1%, aunque positivo, es un dato que refleja un crecimiento económico muy débil.

Es un dato que refleja una severa contracción de la economía.

Es un dato que registra un comportamiento de severa desaceleración económica en el primer semestre del gobierno de la Cuarta Transformación.

Para decirlo en pocas palabras la economía mexicana está estancada desde el inicio de este año y en consecuencia no hay nada que festejar.

En el primer trimestre reflejó una tasa de crecimiento negativo de 0.2% y en el segundo trimestre una raquítica tasa de crecimiento positivo de 0.1 por ciento.

Promesa y realidad

La debilidad es evidente.

La economía no está caminando positivamente. La economía mexicana no está creciendo y ni remotamente podrá crecer a 4%, como prometió que ocurriría, como candidato a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, desde el primer año de su gobierno.

Ni siquiera alcanzará 2% de crecimiento para el cierre de este año 2019.

La mayoría de los pronósticos anticipa un crecimiento inferior al 1 por ciento.

Lo que significa que la economía mexicana en el primer año de la cuarta transformación crecerá a la mitad de la tasa de crecimiento promedio del 2% del criticado periodo neoliberal.

La economía está en una profunda desaceleración económica.

Tan es así que el gobierno anunció un programa para dinamizar la economía.

No es algo menor. El programa del gobierno anunciado prevé una inyección de casi 500,000 millones de pesos; 485,000 millones para ser precisos.

Y ayer, anunció la aplicación adicional de 120,000 millones de pesos del Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestales para inyectarlos al gasto público, previendo una menor recaudación, frente a una menor tasa de crecimiento económico.

Foto económica

En su análisis sobre la perspectiva económica de México, el equipo que comanda Gabriela Siller resume los malos datos económicos que ofrecen una fotografía completa de la debilidad económica nacional.

Señala que el ingreso real se mantiene creciendo, pero lo hace como resultado del decreto de aumento del salario mínimo.

Advierte que aunque no hay un desplome en el empleo, ya se observan indicios de una desaceleración tras la baja creación de empleos formales en la primera mitad del año y la pérdida de empleos en junio.

En el tema del empleo, las cifras son elocuentes: en el primer semestre del año se crearon apenas 289,301 empleos formales, que resultó ser la cifra más baja para este periodo desde el 2009.

Además en junio se registró una pérdida de 14,000 empleos formales, lo que denota que la menor inversión ya se ha traducido en una menor creación de empleos y a finales del segundo trimestre, en una destrucción del empleo

En cuanto a la actividad industrial, ésta muestra una contracción significativa con respecto al año anterior, y aunque el sector manufacturero sigue al alza, también muestra una ligera desaceleración.

En el segundo trimestre la actividad industrial se contrajo 1.6% con respecto al segundo trimestre del año anterior. Acumuló tres trimestres consecutivos a la baja.

El Índice Mensual de la Actividad Industrial lleva ocho meses consecutivos de variaciones anuales negativas, la última fue de -3.1% en mayo.

El sector de la construcción en el mes de mayo mostró un valor de producción 10.9% menor, comparado con el mismo mes del año anterior en términos anuales reales.

Es la contracción más fuerte desde que se tiene registro, y en el mismo periodo de comparación, el personal ocupado del sector disminuyó 4.8 por ciento.

En cuanto a las ventas, las cifras de comercio al por mayor indican expectativas de bajas ventas por parte de los comerciantes, aunque las ventas a consumidores finales siguen creciendo.

El conjunto de datos muestran que la economía mexicana se encuentra en una desaceleración que puede llegar a convertirse en una recesión si la incertidumbre se prolonga el resto de laño, provocando que las expectativas de los consumidores se vean afectas y esto lleve a la baja el consumo, al mismo tiempo que la inversión seguiría cayendo.

Así las cosas.

ATISBOS

NADA.- Todavía nada para nadie en las mesas de negociación de los contratos “leoninos” como los ha calificado el director de Comisión Federal de Electricidad  con las empresas que construyeron los gasoductos. El escenario para alcanzar algún acuerdo es de un par de semanas. Veremos.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.