(segunda y última parte)

E n la primera parte hablamos de qué es lo que destaca en un currículum y no, no es el formato, sino lo que comunicas sobre ti. La huella que has dejado en tus experiencias anteriores y no nada más la descripción de lo que hacías. 

Como los reclutadores no pueden entrevistar a todos, tienen que buscar a los candidatos más viables, con el perfil que mejor encaje en lo que la empresa necesita. Recuerda que el currículum también se llama hoja de vida y está ahí para contar una historia: quién eres y qué has logrado en tus trabajos anteriores. En eso se fijan. Mientras más encaje esa historia con lo que ellos buscan, más probabilidad de conseguir una entrevista. 

Cada palabra que está en el currículum tiene que elegirse cuidadosamente y tener un por qué. Debe estar relacionado con las habilidades que la empresa busca. ¿En qué eres diferente? ¿Qué es lo que te hace destacar por encima de los demás candidatos que están compitiendo por el mismo puesto? Eso es lo que debes poner. 

Por ejemplo si eres un contador y estás aplicando para trabajar para una empresa de auditoría o consultoría, ellos por lo general quieren gente con capacidad analítica, que pueda trabajar bajo presión, con alta disponibilidad de tiempo que pueda aguantar jornadas agotadoras. De alguna manera tus logros deben reflejar este perfil. 

Recuerda que si eres recién egresado, también tienes experiencia y logros (servicio social). Si a lo largo de tu carrera también hiciste actividades relevantes (por ejemplo haber sido el tesorero del consejo de alumnos) seguramente también hay cosas que destacar. 

Ahora bien, cuando te llaman a una entrevista, la preparación es esencial. Es el momento de que te conozcan personalmente y tienes que causar una muy buena impresión. Lo que dices y cómo lo dices puede hacer toda la diferencia. 

La entrevista es una oportunidad para contar historias. Te pedirán hablar de ti y deberás poder contar quién eres (personalmente y profesionalmente) de manera muy concreta, en 30-40 segundos. Te preguntarán de las cosas que escribiste en tu currículum, de tus experiencias previas, de tus logros, de tus habilidades, tus fortalezas y de tus áreas de oportunidad. Debes tenerlas bien preparadas y contestarlas sin dudar, siempre de manera positiva (las áreas de oportunidad son aspectos negativos de ti, es importante reconocerlas pero también comunicar cómo las manejas). 

Por ejemplo si pusiste en tu currículum que una iniciativa tuya generó un incremento de 20% en los índices de satisfacción de los clientes, posiblemente te pregunten en qué consistió. Debes estar preparado para cómo visualizaste esa situación, cómo se te ocurrió, cómo lograste convencer a tu jefe para que la tomara en cuenta, cómo se implementó y cómo se midió, entre otras cosas. 

También te darán una oportunidad para hacer preguntas y en esto también se puede ver tu preparación. Tienes que hacerlas y deben ser inteligentes. Eso significa que debes haber revisado el sitio web de la empresa y su información, tener una idea de la visión de la empresa y si se puede, de su situación actual. Las preguntas que hagas dicen mucho de ti y pueden hacer toda la diferencia. Pueden ayudarte a posicionarte o perfilarte como el candidato indicado. 

Cuando estés buscando trabajo lo más importante es que tengas claro y puedas comunicar cuál es el valor que puedes aportar. ¿Por qué te deberían contratar a ti y no a otro? Asegúrate de tenerlo claro. 

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Joan Lanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com

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