En la última edición de Sin Fronteras hablamos del debate en el Congreso estadounidense para la implementación de un nuevo paquete de estímulos que ayude a puentear la difícil situación económica que se avecina en los próximos meses ante el fuerte incremento en el número de contagios y la distribución masiva de las vacunas para el Covid-19.

La importancia de este nuevo paquete de apoyo es primordial porque la disponibilidad de la vacuna no significa el fin de la pandemia y sus consecuencias económicas. El fuerte incremento en el número de contagios hace más complicado que se llegue a la inmunidad de rebaño requerida para alcanzar la normalización de la situación sanitaria y económica.

Aunque las vacunas han mostrado una efectividad cercana a 95% en pruebas clínicas, el incremento en el número de nuevos contagios diarios —que ha pasado de 35,000 en septiembre a más de 200,000 actualmente— implica que la llegada de la inmunidad de rebaño podría tardar más de los seis meses que se estiman son necesarios para que la vacuna esté disponible para gran parte de la población en ese país. Mientras tanto, la recuperación —especialmente en el empleo— continua desacelerándose.

La llegada de la pandemia y la implementación de medidas de confinamiento tuvo como consecuencia la pérdida de 22.2 millones de empleos entre marzo y febrero de este año. Conforme las medidas de confinamiento se fueron relajando, la economía americana ha recuperado 12.3 millones de empleos perdidos. Sin embargo, el ritmo de recuperación en el empleo se ha reducido considerablemente en los últimos meses, pasando de 4.8 millones en junio, a 1.8 millones en julio, 1.5 millones en agosto, 711,000 en septiembre, 610,000 en octubre y finalmente 245,000 en noviembre.

A la fecha, todavía hay casi 10 millones de empleos menos que en febrero. La mayoría de estos 10 millones de desempleados están a punto de perder su seguro de desempleo cuya cobertura fue extendida de un promedio de 26 semanas a 39 semanas bajo el paquete de estímulos aprobado en marzo.

Aunque la mayoría de estos desempleados recibió estímulos adicionales en la forma de apoyos directos además de su seguro de desempleo, estos recursos se han ido agotando para la mayoría de las familias. Si el Congreso no logra un consenso para aprobar un nuevo paquete de apoyo las secuelas para los casi 10 millones de personas que perdieron su empleo a causa de la pandemia podrían ser profundas.

Estas secuelas tendrían consecuencias para la economía en general, poniendo la recuperación en riesgo e incrementando la probabilidad de una recaída en el primer trimestre del 2021. Vale la pena recordar que el empleo suele tardar mucho más en recuperarse que la actividad económica.

Durante la Gran Recesión del 2008-09 el PIB tardó casi cuatro años en recuperar su nivel precrisis, pero el número de empleos perdidos no se recuperó hasta agosto del 2014, a casi siete años del inicio formal de la crisis. De no aprobarse un nuevo paquete de apoyo, seguramente veremos una recesión temporal y poco profunda en la actividad económica que podría retomar su nivel precrisis hacia finales del 2021; pero acompañada de una cicatriz más profunda en el mercado laboral que tardaría bastante más tiempo en sanar.

Joaquín López-Dóriga Ostolaza

Socio Director de EP Capital, S.C.

Sin Fronteras

Joaquín López-Dóriga Ostolaza es Socio Director de EP Capital, S.C., una consultoría especializada en fusiones y adquisiciones fundada en 2009.

Es egresado de la Licenciatura en Economía de la Universidad Iberoamericana, donde se graduó con mención honorífica y el promedio más alto de su generación. Cuenta con una Maestría en Economía de la London School of Economics, donde fue distinguido con la Beca British Council Chevening Scholarship Award.

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