En pocos días el PAN tendrá la primera y, a la mejor, definitiva elección de su candidato o candidata presidencial. Aun con las encuestas que se conocen, en todas las pláticas se escucha que el proceso tiene una alta y extraña dosis de incertidumbre. Veamos: ¿por qué en el PRI es candidato Peña Nieto? Porque su oponente, Beltrones, aceptó la desventaja que tenía en los sondeos y la mayor competitividad del exgobernador del Estado de México. ¿Por qué es candidato López Obrador en el PRD? Porque los perredistas lo preferían como tal según todas las encuestas y su adversario, Marcelo Ebrard, aceptó el resultado de las dos firmas que contrataron.

Pues ahora las encuestas, todas, muestran que en el PAN Josefina Vázquez Mota es la que prefieren ampliamente los simpatizantes de ese partido y la más competitiva para enfrentar a los posibles adversarios en la boleta. Entonces, ¿por qué la duda sobre si será la ganadora el domingo 5 de febrero? El argumento es -ya mucho se ha dicho- que los panistas que elegirán a su candidato no son simpatizantes, sino miembros de un padrón que los hace militantes , y que la opinión de ellos no es la que reflejan las encuestas. Se argumenta también que este caso ya se vivió en el 2005 y entonces el candidato no fue el que querían los simpatizantes.

El 2005

La elección del candidato se realizó en tres fechas (11 de septiembre; 2 y 23 de octubre) y se tenia un padrón de 1.12 millones de militantes (de los que votaron 310,000 para una participación de 28 por ciento). Una encuesta levantada en agosto, un mes antes de la primera fecha, mostraba una preferencia de 55% para Creel; 20% para Calderón y 11% para Alberto Cárdenas. Todo parecía decidido, se antojaba que sólo era cuestión de esperar la primera etapa para confirmar al candidato; pero en otra encuesta, 15 días previos a la fecha, aplicada al padrón que votaría, resultaba en un empate con 39% para Creel, 35% para Calderón y 12% para Cárdenas. El argumento se sostiene: lo que medían las encuestas a población simpatizante era muy distinto a lo que medían las encuestas al padrón panista.

El resultado es conocido, el 11 de septiembre, de 10 estados Calderón obtiene el triunfo en la mitad de ellos, logrando 45% de los votos, 9 puntos más que Creel, las demás fechas sólo confirmaron la sorpresa .

El 2012

Las encuestas a los simpatizantes del PAN muestran una preferencia de 60% para Josefina; 26% para Creel y 10% para Cordero; la ventaja es amplia y en esas condiciones no se puede sino afirmar que Vázquez Mota es la favorita para ser la candidata; sin embargo, sigue siendo válido el argumento utilizado sobre todo por Cordero: que la elección mostrará que la militancia no refleja el sentir de los simpatizantes y que sus motivaciones son distintas.

Hoy se habla de que el padrón es de casi 1.8 millones, así que si se mantiene una participación similar a la del 2005, votará poco más de medio millón de militantes, la incertidumbre parece estar centrada en si quien gane será la favorita o será Cordero, que aparece en ¡tercer lugar! No recuerdo otro caso similar en el mundo; olvidando esa situación, la distancia entre quien encabeza las encuestas y quien pretende dar la sorpresa es muy grande, parece imposible de remontar.

¿Sorpresa? Según lo que vimos en el 2005 no sería extraño encontrarnos el 5 de febrero con condiciones distintas a las que muestran las encuestas, si lo que dice Cordero es cierto y él tiene simpatías en los militantes que hoy no se están reportando, probablemente, su porcentaje sea mucho mayor. Podría no ser el tercero, sino el segundo lugar pero ¿le alcanzará para llegar al primero? Eso lo sabremos hasta el 5 de febrero.

Sin embargo, hay una gran diferencia entre el 2005 y el 2012: en la pasada elección el resultado le otorgó legitimidad a Felipe Calderón, ya que venció al entonces Presidente Fox: La militancia se resistió a la decisión presidencial , hoy ese vuelco sería leído totalmente al revés, Cordero sería visto como impuesto por el Presidente y la militancia coincidiría con la decisión presidencial .

Parecen similares pero son muy distintas las lecturas. Una posibilidad que le daría mayor credibilidad en caso de no ser Josefina, sería que hubiera segunda vuelta después de un triunfo cerrado de ella en la primera, así se podría decir que las encuestas coincidieron en el ganador pero no en el margen de victoria. Y la segunda vuelta sería otra historia.

Como sea, la favorita es Josefina Vázquez Mota; un triunfo de Cordero requeriría explicaciones más allá de la simple decisión de la militancia y la sorpresa, entonces -porque hoy nadie la ve-, sería una victoria de Creel.