En la primera parte del artículo comenté los desafíos que plantea el acceso a la alimentación, los programas federales para el apoyo al consumo de alimentos y el fomento a la producción, además de destacar la forma en que FIRA contribuye a impulsar una mayor oferta de alimentos mediante la promoción de la inversión con dos enfoques: apoyo a la producción comercial a través de servicios financieros y tecnológicos y, fomento a sectores prioritarios con una estrategia que consiste en vincular el crédito con los programas gubernamentales

En el marco de esa estrategia, la Sagarpa y FIRA han realizado acciones de coordinación para operar los programas sectoriales de fomento a la producción de alimentos y vincularlos con el crédito; entre estos se encuentran los siguientes:

Programas para el acceso al financiamiento en apoyo a la agricultura, ganadería y a la pesca, los cuales contribuyen a la conformación de garantías para respaldar mayor colocación de crédito en los segmentos de productores de menor tamaño, así como para reducir los costos financieros para un crédito más competitivo.

Programas de compra de activos, que permiten disminuir los requerimientos de financiamiento en la adquisición de maquinaria y equipo, renovar o establecer plantaciones (frutas, cafetales y otros).

Asimismo, incrementan la productividad a través de la tecnificación del riego, las fases de posproducción, el impulso productivo al Sur-Sureste y el fomento ganadero para el repoblamiento y recría pecuaria.

Programas de aseguramiento y coberturas, que ayudan a disminuir el riesgo a través de la promoción de la agricultura por contrato y coberturas de precios.

Programas de acompañamiento técnico, que facilitan el diseño y estructuración de proyectos de inversión para los productores de menor tamaño y, la organización de productores, que ayuda a disminuir costos de transacción, lograr economías de escala, capacidad de negociación, acceso a mercados y servicios especializados.

La implementación de esta estrategia ha traído beneficios para las y los productores al elevar la viabilidad de sus proyectos de inversión, fomentar la capitalización de sus empresas, reducir el costo del financiamiento y mitigar los riesgos de mercado.

Para el sector público ha permitido una mejor asignación de los recursos al dirigirse a proyectos viables y consistentes con la política pública, de igual manera ha propiciado la potenciación de los recursos públicos al adicionarse con las aportaciones del sector privado y el crédito de FIRA.

En el 2016 las inversiones generadas para impulsar la oferta de alimentos con esta estrategia fueron alrededor de 75,000 millones de pesos; de ese monto 12,500 millones fueron aportaciones del sector privado, 2,500 millones recursos de los programas sectoriales y 60,000 millones de financiamientos otorgados por FIRA es esta estrategia, que representa 30% de su flujo total de financiamiento.

Para el 2017, se espera dar continuidad a dichas acciones ya que también permiten incrementar la cobertura de atención a la población objetivo, al sumar las ventanillas de atención de Sagarpa y la red de intermediarios financieros que operan con FIRA, que en su conjunto son más de 11,500 ventanillas distribuidas en todo el país.

*Ramiro Campos Meraz es especialista en la Subdirección de Programas y Proyectos, la opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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