El presidente Calderón enviará al Congreso, en el próximo periodo de sesiones, la iniciativa de ley para que las entidades federativas cuenten con una policía estatal única. La Federación y los estados se han manifestado en favor de la idea, pero todavía falta discutirla y aprobarla.

En el narco: La guerra fallida, Jorge Castañeda y yo proponemos la creación de una policía federal única. Pensamos que es lo que más conviene, para dotar al país de una estructura capaz de enfrentar con éxito la lucha contra el crimen organizado.

La creación de policías estatales únicas es un avance importante y de aprobarse los cambios constitucionales y legales, se convertirá en un poderoso instrumento en manos de los gobernadores, para hacer frente a su responsabilidad en materia de seguridad.

En la última sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública (CNSP), Calderón defendió la propuesta a partir de dos ideas: la ventaja de contar con un mando único y confiable y, la coordinación que se permitiría al interior de los estados y de éstos con la Federación.

Los gobernadores, para avanzar en el proceso, acordaron iniciar desde ahora la transferencia del mando, de las policías municipales a la estatal, para mejorar sus capacidades en el combate a la delincuencia. Ellos dicen que esperar las reformas constitucionales y legales les haría perder un tiempo muy valioso.

El actual modelo de policía estatal y municipal ha demostrado que no responde a las nuevas necesidades de México. De los 2,439 municipios que existen en el país 2,022 tienen policías y de ellos, la mitad cuenta con menos de 20 elementos y sólo 232 con más de 100.

En la actualidad, el total de los policías asciende a los 433,222 efectivos: 41,897 son federales y el resto, más o menos por mitades, estatales y municipales. Las condiciones de los policías son lamentables: 60.0% recibe hasta un máximo 4,000 pesos de salario al mes; 38% entre 4,000 y 10,000 y 0.7% más de 10,000 pesos al mes. El 68.2 % cuenta con estudios de educación básica y sólo 4.5% de educación superior.

El CNSP creó una comisión que trabajará el modelo, integrada por gobernadores de distintas regiones del país y por los secretario de Gobernación y Seguridad Pública, así como por el Procurador General de la República. Calderón se comprometió a consultar a todos los presidentes municipales para conocer sus puntos de vista, antes de mandar la iniciativa al Legislativo.

La policía estatal única no es la panacea, pero sí puede mejorar de manera significativa la capacidad de los estados para garantizar la seguridad. El Congreso tendrá en sus manos la propuesta del Ejecutivo en tres meses. Una vez más de los legisladores dependerá que se pueda dar este paso histórico o que todo siga igual.