Se difundió hace unos días el Índice de Paz México 2021 (IPM), elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), un laboratorio de ideas (think tank) con sede en Sídney (Australia) y oficinas en Nueva York, la Ciudad de México y La Haya.

El de 2021 es la octava edición del IPM y se basa en el Índice de Paz Global que desde 2007 elabora cada año el IEP.

Aceptemos desde ahora que los mexicanos vivimos en un país violento y peligroso y que, de acuerdo con los resultados de la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), realizada por el INEGI en la primera quincena de marzo de 2021, el 66.4% de la población mayor de 18 años considera que vivir en su ciudad es inseguro.

Sin embargo, el IPM 2021 señala que las cosas por fin pueden estar mejorando y destaca, entre otras cosas, las siguientes:

“El aumento de la tranquilidad indica una nueva tendencia. La mayoría de los indicadores han mostrado alguna mejora desde julio de 2019, especialmente los delitos violentos después de los cierres impuestos por el Covid.

“El impacto económico de la violencia en México se estimó en 4.71 billones de pesos en 2020, equivalente a 87,256 pesos (4,092 dólares) por trabajador mexicano.

“La tasa de homicidios mejoró 1.3% en 2020. Con más de 35,000 muertes, México tiene la novena tasa de homicidios más alta del mundo.

“22 estados registraron una mejora general en 2020, mientras que 10 se deterioraron. Esta es la primera vez en cinco años que más estados han mejorado que deteriorado en términos de paz.

“Yucatán es el estado más pacífico de México, y Baja California el estado menos pacífico.

“La paz de México mejoró en un 3.5% en 2020, con cuatro de los cinco indicadores mejorando. Esto se produce después de cuatro años de deterioro sucesivo y marca un cambio de tendencia que comenzó antes de la aparición de Covid-19. Desde julio de 2018, las tasas de delitos de homicidio y armas de fuego alcanzaron su punto máximo y desde entonces han ido disminuyendo gradualmente. Otras tasas de criminalidad comenzaron a caer a mediados de 2019, también antes de la pandemia de Covid-19. Aunque sigue siendo muy alto, esto indica que México puede estar experimentando un cambio de tendencia en sus niveles de violencia”.

El IPM corrobora lo que muchos dijimos para explicar la caída en el número de crímenes cometidos desde que empezó la pandemia, en marzo de 2020, explicaciones que el gobierno de la 4T nunca aceptó: “… en 2020 la implementación de medidas de salud pública y las órdenes de quedarse en casa se vieron seguidas de nuevas reducciones en tipos específicos de violencia. Los delitos generalmente relacionados con el movimiento cotidiano de las personas, como robos, asaltos, secuestros y extorsiones, registraron mejoras notables en 2020”.

El IPM es claro al señalar que “México puede estar experimentando un cambio de tendencia en sus niveles de violencia”.

Que la tendencia continúe hacia la baja es responsabilidad de todos los mexicanos, pero más de nuestros gobernantes en los niveles federal y estatales, que supuestamente tienen los recursos humanos, materiales y económicos para lograrlo y que no tendrán otros encierros pandémicos que los ayuden. Ojalá la asuman, por el bien de todos.

Facebook: Eduardo J Ruiz-Healy

Instagram: ruizhealy

Sitio: ruizhealytimes.com

Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.

Lee más de este autor