En el 2016, con respecto al 2014, la pobreza baja de 46.2% a 43.6% de la población, y la pobreza extrema de 9.5% a 7.6% de la población, según los resultados dados a conocer días atrás por el Coneval.

La población total en pobreza y pobreza extrema era de 66 millones 783,000 personas (55 millones 341,000 en pobreza y 11 millones 442,000 en pobreza extrema) en el 2104 y en el 2016 de 62 millones 783,000 (53 millones 418 en pobreza y 9 millones 375,000 en pobreza extrema).

La disminución en los dos últimos años es de 2.6% en el primer caso y de 1.9% en el segundo. En total 1 millón 923,000 personas en el primer caso y dos millones 67,000 en el segundo. La razón más importante de esta caída es la inflación baja en este periodo, de acuerdo al secretario ejecutivo de la institución, Gonzalo Hernández Licona.

Influye también, aunque en menor medida, el aumento del empleo formal y el alza de los salarios. En el 2017, el comportamiento de la inflación, la más alta de los últimos años, puede eliminar el efecto positivo de esta reducción de acuerdo al Coneval.

En el 2016, los estados con los más altos índices de pobreza fueron: Chiapas con 77.1% de la población; Oaxaca con 70.4%; Guerrero con 64.4%; Veracruz con 62.2% y Puebla con 59.4%. En el 2012 estos estados ya tenían los más altos índices de pobreza. Su situación no ha variado.

Los estados donde aumentó la pobreza del 2014 al 2016 fueron: Veracruz que pasó de 58.0% de la población a 62.2%; Oaxaca de 66.8% a 70.4%; Tabasco de 49.6% a 50.9%; Chiapas de 76.2% a 77.7% y Campeche de 43.6% a 43.8 por ciento.

En el 2016, los estados que tuvieron el menor índice de pobreza fueron: Nuevo León con 14.3% de la población; Baja California Sur con 22.1%; Baja California con 22.2%; Coahuila con 24.8% y Ciudad de México con 27.6 por ciento. En estos estados la pobreza extrema es muy menor.

Si bien es cierto que entre el 2014 y el 2016 se redujo la pobreza si se considera desde el 2012, los seis últimos años, la pobreza crece en 600,000 personas, según el Coneval. En estos años, esa es la realidad, no se ha podido revertir el número de la población que vive en pobreza.

La población indígena del país en los últimos 17 años mantiene los mismos niveles de pobreza. En el 2010 estaba en esta situación 79.5% de la población, en el 2014 era de 78.4% y en el 2016 fue 77.6 por ciento. Todas las políticas para reducir la pobreza en este sector de la población han fracasado.

En el 2014, 46.3% de las mujeres estaba en situación de pobreza y en el 2016 fue de 44.0 por ciento. En ese mismo tiempo los hombres pasaron de 46.0% a 43.0 por ciento. La diferencia es de apenas un punto porcentual. Hombres y mujeres están en la misma condición.

Los niveles de pobreza extrema se han reducido, 3 millones 500,000 en 17 años, pero no los de pobreza que se mantienen más o menos igual en este mismo tiempo. Hay consenso entre los especialistas que la única manera de superar este problema es elevar los niveles de empleo e ingreso. No hay otro camino.

Las cifras anteriores son del Coneval que utiliza para sus mediciones indicadores más exigentes que los organismos internacionales. Héctor Aguilar Camín nos recuerda, a propósito de estos mismos números, que para el Banco Mundial, México tiene sólo 10.95% de su población en pobreza y para la OCDE es 16.7 por ciento. La pobreza extrema alcanza sólo 1.2 % según el índice de pobreza aguda de la Universidad de Oxford, en Inglaterra. (Milenio, 04.09.17)

Twitter: @RubenAguilar