Una de las principales pistas del circo electoral son las redes sociales. Ahí cada día la discusión es más acalorada. Ciudadanos apasionados, indignados, entusiasmados, enojados, todos nos encontramos ahí, discutiendo, compartiendo opiniones, memes y hasta chistes como queriendo desahogar aquello que más nos preocupa o nos entusiasma.

A veces se nos olvida qué tan compleja es la realidad allá afuera. Aún son millones los mexicanos que no están en esta discusión digital y que tienen mucho que decir. El problema es que para el ciudadano promedio en las urbes, inmersos en la velocidad de la rutina diaria, esta realidad parece muy lejana.

No podemos ignorar la cara del México que más sufre. Son millones de mexicanos aún subsistiendo en condiciones de miseria y pobreza, y miles más luchando por sobrevivir ante las amenazas del crimen organizado en comunidades olvidadas. Empatía y solidaridad tendría que ser nuestro vínculo con ellos para comprender y dar voz en nuevos espacios donde de verdad quepamos todos.

En nuestra indiferencia hemos permitido que, durante décadas, los políticos mexicanos lucren con la pobreza y la ignorancia. A la gran mayoría, en todos los partidos políticos, les ha convenido que millones de mexicanos no tengan acceso a una educación de calidad y a un mejor nivel de vida. Sólo así pueden seguir manipulando y condicionando apoyos a cambio de votos.

Un video del papa Francisco, que se hizo viral y que VerificadoMx subrayó que no hace alusión a Andrés Manuel, tiene un mensaje poderoso y vigente que deberíamos escuchar y comprender más allá de la coyuntura. Que se ponga el saco a quien le quede, lo que importa es el fondo y la veracidad del mensaje.

“Un aspecto fundamental para promover a los pobres está en el modo en que los vemos. No sirve una mirada ideológica que termina usando a los pobres al servicio de otros intereses políticos y personales. Las ideologías terminan mal, no sirven.

“Las ideologías tienen una relación o incompleta o enferma o mal con el pueblo. Las ideologías no asumen al pueblo. Por eso fíjense en el siglo pasado. ¿En qué terminaron las ideologías? En dictaduras. Piensan por el pueblo, no dejan pensar al pueblo”.

Los mexicanos, sin importar cualquier diferencia, somos personas creativas, con intuición y enormes capacidades. Exigimos a los políticos dejar de menospreciarnos y manipularnos. Lo que queremos es más libertad. Cuando una persona puede elegir porque tiene verdaderas opciones, es capaz de pensar sin ataduras y mejorar considerablemente su vida. Ha ocurrido en muchos países, aquellos donde existe mayor libertad; ahí donde el pueblo piensa por sí mismo y no sus políticos por él.

@armando_regil

Armando Regil Velasco

Licenciado en Negocios Internacionales

Ágora 2.0

Licenciado en Negocios Internacionales graduado con mención honorífica por el Tec de Monterrey. Estudió Economía y Políticas Públicas en Georgetown University. Cuenta con diversos diplomados de institutos como: la University of International Business and Economics de Beijing.