Hace un año atrás, entre las proyecciones de los especialistas para 2014 en lo que a materias primas se refiere había consenso en cuanto a que el "súper ciclo de los commodities" había terminado. Pero no se preveía una caída de 50% en el precio del petróleo.

En las perspectivas para el año, nosotros sosteníamos que "...no se vislumbran tendencias marcadas en los precios de las materias primas, quizás movimientos erráticos, pero no significativas correcciones ni saltos violentos (salvo causas exógenas o shocks de oferta)." Nos equivocamos en la primera frase. Acertamos en aquella entre paréntesis.

¿Había manera de prever que el petróleo caería en tal magnitud? La información que se podía incorporar en las proyecciones del precio del petróleo se "balanceaba". Las presiones a la baja podrían venir por el lado de la demanda y de la oferta. En la primera influían el menor crecimiento de China y el moderado crecimiento global. En la segunda estaba el desarrollo de la industria del shale gas & oil (petróleo y gas de esquisto) en Estados Unidos.

Las potenciales presiones al alza venía, primero, por el no menor riesgo de conflictos geopolíticos en Medio Oriente, el escepticismo respecto de la industria del shale gas & oil, sobre la que ya se habían levantado voces respecto de cuán práctico sería por temas ambientales y otros. En segundo lugar estaba la omnipresencia del guardián de los precios del petróleo desde 1960, la OPEP, que nunca ha dudado en actuar para uniformizar las políticas energéticas de los mayores productores mundiales de petróleo. Aún sin ser miembro, Rusia por ser una potencia energética, se complementaba idealmente con la OPEP, ya que sus intereses en este ámbito estarían alineados.

El equilibrio de presiones parecía balanceado. No obstante, finalmente la industria del shale gas & oil en Estados Unidos partió de una manera muy dinámica, impulsada -en parte- porque después de seis años ese país logró un crecimiento económico estable y el sector inmobiliario y el consumidor norteamericanos finalmente resucitaron y se estabilizaron luego de la crisis 2008-2009. Tan dinámica, que Estados Unidos pasó de ser importador a ser exportador neto de energía.

La "estocada final" a los precios del petróleo y combustibles fue resultado del fracaso de la OPEP en ponerse de acuerdo para restringir la oferta. Los países "en apuros" por tener altos costos de producción y en los que la industria es mayoritariamente estatal y subvenciona a prácticamente toda su economía, se enfrentaron a países con costos de producción tan bajos como 12 dólares por barril que, para no perder participación de mercado (y probablemente por razones geopolíticas para presionar al "eje" Rusia-Irán-Venezuela), se opusieron a cortar la producción.

¿Previsible? Difícilmente. En 1973, la OPEP puso en práctica un embargo que paralizó la venta de petróleo a Estados Unidos y Europa Occidental que generó un alza de su precio de 3 a 12 dólares por barril. Ello produjo una recesión mundial. Los precios hacia principios de los 80's subieron hasta 35 dólares por barril (equivalente a aproximadamente 100 dólares actualmente) y luego se produjo un fracaso de la OPEP cuando la desaceleración de la economía mundial hizo caer los precios del petróleo. La OPEP determinó cortar la producción pero no logró que el precio dejara de caer. El mundo resultó invadido por petróleo barato (tocando un mínimo de alrededor de 10 dólares, equivalente a aproximadamente 20 dólares de la actualidad).

La historia no daba pistas claras. Finalmente, las expectativas, alimentadas por un shock de mayor oferta y el no acuerdo de la OPEP fueron las causantes del desplome del precio del petróleo. Nadie tiene una bola de cristal (efectiva).