En el último mes de 2014, el tema candente en el aspecto económico fue la profunda caída del precio del petróleo. Se ha discutido cómo afecta y afectará esta caída a la economía mundial, y en forma específica a la mexicana. Si bien se mencionan aspectos como la existencia de una cobertura para proteger la caída del precio para este año, la afectación al presupuesto del gobierno -el petróleo cuenta como un tercio del mismo-, etcétera, la verdad es que todo es relativo, pues no se hace un análisis estricto y cuantitativo, ni se precisan los términos empleados.

En diciembre del 2014 salió a luz un estupendo estudio del Council on Foreign Relations, escrito por M.Levi, A.Mahler-Haug y S. O’Neill (LMO), sobre los riesgos que representa la caída de los precios del petróleo para México y los Estados Unidos.

Invito al lector a que lea este artículo en su versión completa, mientras tanto, aquí presento algunos puntos importantes a resaltar:

  • 1. El petróleo representa alrededor de 14% de las exportaciones mexicanas y 7% del Producto Interno Bruto (PIB), lo cual contrasta con otros países, donde estos porcentajes son mucho mayores. Para México eran 70 y 20%, respectivamente, en los años 80.
  • 2. Esto implica, en un caso pesimista, una caída de 1% del PIB.
  • 3. Sin embargo, en el 2013 el petróleo aportó cerca de 65,000 millones de dólares al presupuesto, alrededor de un tercio del mismo. Hay que aclarar que una parte muy importante de lo que el Estado le cobra a Pemex son regalías y no impuestos (por eso se fija un precio marcador a principios de año), y que estas representan 85% del total.
  • 4. Esta cifra represent el 65% de sus ventas y el 119% de su ingreso operativo.
  • 5. La producción de crudo ha disminuido al agotarse el super yacimiento de Cantarell, donde actualmente se extraen alrededor de 2.3 millones de barriles diarios, de los cuales se exporta casi la mitad.
  • 6. Si bien existe cobertura para el 2015, no queda claro qué porcentaje de la producción está cubierta y cómo se prolongaría el programa en caso de continuar esta caída.

En el análisis de escenarios (con un horizonte hasta el 2020) para estimar el impacto de la caída del precio en las finanzas públicas, el estudio realizado por LMO supone que el gasto federal aumenta 5% al año. Un factor fundamental que aparece en estas simulaciones es el ritmo con el que cae el precio del petróleo. El otro factor es la duración del período en que el precio permanece bajo. A mayor ritmo de caída y mayor duración de la baja de precio, mayor es el impacto.

LMO analizan varios escenarios y remitimos al lector al artículo original para su estudio. Baste decir que en los escenarios optimistas (duración moderada de dos años, baja moderada de 30 dólares por barril a partir de 100 dólares por barril) el déficit sería de 1% del PIB acumulado en dicho periodo. En los muy pesimistas (duración de seis años, baja de 60 dólares por barril a partir de 100 dólares por barril) el déficit sería de 10 a 15% del PIB acumulado en seis años. La diferencia es notable, ambos escenarios no son muy probables, aunque sí posibles. Un escenario intermedio sería un déficit de 7% acumulado en cuatro años.

Si esto ocurre, al gobierno le quedan tres caminos: aumentar impuestos, recortar y racionalizar gastos, o aumentar la deuda (en el extranjero o en México).

Estos temas están ligados a la tasa de interés y al tipo de cambio, pero eso lo discutiremos el mes que viene, mientras tanto, FELIZ AÑO.

* Esteban Martina es doctor en Física en la UNAM. Su interés principal ha sido la valuación y análisis de riesgo de activos financieros, especialmente opciones y otros derivados. Actualmente es socio director de PRO Consulting.

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