El precio del petróleo Brent superó los 77 dólares su nivel más alto desde octubre del 2014. Aunque el petróleo ya había superado la barrera de los 70 dólares en enero de este año, el precio se había mantenido en un rango de 60-70 dólares hasta mediados de abril.

El precio actual representa un incremento de aproximadamente 70% contra su nivel más bajo en los últimos 12 meses, registrado en junio del año pasado. Este incremento se explica por dos factores: uno fundamental y una prima de riesgo geopolítico.

Por el lado fundamental, tenemos un incremento en la demanda —impulsada por la recuperación en la actividad económica a nivel global— y una restricción en la oferta como resultado de la extensión de los recortes de la OPEP y el desplome en los niveles de producción de algunos países como Venezuela.

Sin embargo, el incremento en los niveles de producción de otros países no miembros de la OPEP, como Estados Unidos, poco a poco va compensando los recortes de la OPEP y la caída en los niveles de producción de otros países.

No obstante, el reciente aumento en los precios del petróleo se explica en muy buena medida por un factor especulativo relacionado con la creciente posibilidad de futuras disrupciones en la oferta como consecuencia de riesgos geopolíticos.

Entre estos riesgos geopolíticos destacan: i) una reducción en la oferta de petróleo a nivel mundial como consecuencia de la decisión de Estados Unidos de abandonar el acuerdo nuclear con Irán e imponer sanciones económicas del más alto nivel a este país; ii) la posibilidad de sanciones económicas a Rusia, y iii) la incertidumbre sobre los niveles de producción en algunos países (como Libia, Irak y Venezuela).

Irán produce aproximadamente 3.8 millones de barriles diarios, casi 1.1 millones de barriles más que en el 2016, cuando aún Irán estaba bajo sanciones económicas. De los 3.8 millones que produce, Irán exporta aproximadamente 2 millones de barriles. La imposición de sanciones a Irán implica una posible reducción en la oferta global de crudo de 1 a 2 millones de barriles.

Para dar un poco de contexto, la Agencia Internacional de Energía estima un crecimiento de 1.4% en la demanda global de crudo en el 2018, lo que equivale a una demanda adicional de alrededor de 1.5 millones de barriles diarios, monto similar a lo que podría salir del mercado a causa de las nuevas sanciones a Irán. Sin embargo, la reducción potencial en la oferta por parte de Irán debería ser fácil y ágilmente cubierta por una mayor producción de Arabia Saudita.

Asimismo, los niveles de producción en Estados Unidos han venido registrando un sólido incremento como respuesta al aumento en los precios del crudo. La producción diaria de crudo en Estados Unidos ha aumentado de 8.9 millones de barriles en enero del 2017, a 9.8 millones en diciembre del año pasado, a 10.27 millones en la segunda semana de febrero y a 10.7 millones al cierre de la semana pasada.

Si bien es cierto que los costos de producción en Estados Unidos son considerablemente más altos que en Irán, Arabia Saudita tiene costos aún más bajos que los de Irán. Esta situación sugiere que el reciente aumento en el precio del petróleo podría ser temporal, ya que la disminución en la oferta podría ser rápidamente compensada.

Pero los precios podrían estar incorporando un factor de riesgo adicional. La posibilidad de un conflicto con Irán podría poner en riesgo el transporte de crudo a través del estrecho de Ormuz, un angosto canal que conecta el golfo Pérsico con el mar Arábigo y el océano Índico, por el cual transita una quinta parte de la producción global de crudo. Aunque este escenario es poco probable, los precios del crudo podrían mantenerse temporalmente por arriba de los 70 dólares.

Joaquín López-Dóriga Ostolaza

Socio Director de Estructura Partners

Sin Fronteras

Desde 2009, el Sr. López-Dóriga es Socio Director de Estructura Partners, una consultoría especializada en fusiones y adquisiciones, así como en estructuración de operaciones de financiamiento vía deuda y capital.

Es egresado de la Licenciatura en Economía de la Universidad Iberoamericana, donde se graduó con mención honorifica y el promedio más alto de su generación, y cuenta con una Maestría en Economía de la London School of Economics, donde fue distinguido con la beca British Council Chevening Scholarship Award.