Después de los resultados mixtos del desempeño de activos de crédito en la primera mitad del año y con preocupaciones del mercado sobre el aumento de inflación, a continuación, desglosamos áreas de oportunidad e identificamos los mayores riesgos y cómo navegar este periodo de incertidumbre.

Con las valoraciones actuales, creemos que el crédito puede funcionar como una fuente de ingresos y carry, la estrategia de capturar diferencia en tasas, y hemos visto una fuerte demanda por parte de los inversionistas tanto en los mercados públicos como privados. A nivel regional, el crédito asiático sigue siendo atractivo en comparación con los mercados de Estados Unidos y Europa. Los préstamos y los Collateralized Loan Obligations (CLOs) son atractivos en comparación con los bonos debido a su perfil de tasa flotante en un momento de aumento de los rendimientos de los bonos.

La inflación reduce el valor de los bonos de tasa fija, más allá que aquellos con la menor cantidad de margen adicional. En consecuencia, la inflación tiene un impacto mayor sobre los activos de renta fija de mejor calidad y mayor duración. Entre los activos crediticios, los bonos de Investment Grade suelen ser los más afectados. Los mercados por debajo de Investment Grade suelen tener una duración más corta, y los mercados de préstamos están mejor aislados debido a su perfil de tasa de interés flotante, lo que hace que el crédito privado sea una clase de activos bien protegida.

15 meses después de la liquidación impulsada por la pandemia, podemos comparar las expectativas del mercado con lo realmente ocurrido. Al principio de la pandemia, los mercados habían incluido en los precios una tasa de incumplimiento acumulada de cinco años de más del 50% en el mercado de alto rendimiento de Estados Unidos. Sin embargo, a finales del 2020, la tasa de incumplimiento fue solo del 3.2%. Hoy en día, ésta ha bajado a una expectativa de aproximadamente 12% [1].

Vemos probable que el riesgo de incumplimiento se mantenga bajo en el corto plazo ya que la liquidez es amplia y los emisores han refinanciado y extendido los vencimientos; las altas expectativas de crecimiento deberían respaldar las ganancias incluso si los resultados finales se ven desafiados por mayores costos de insumos; y el crecimiento del mercado privado ha creado nuevas fuentes de financiamiento para ayudar a una gama más amplia de emisores a evitar la bancarrota tradicional.

Sin embargo, con más emisiones covenant-lite (95% del mercado) [2] y una demanda significativa de rendimiento por parte de los inversionistas, las empresas han podido operar con múltiplos de apalancamiento más altos y con menos protecciones para los inversores. El impacto puede ser una menor recuperación en caso de incumplimiento, aunque es probable que los resultados sean muy idiosincrásicos.

Creemos que el entorno de tasas globales bajas, la amplia liquidez, el fuerte reinicio económico y la enorme demanda de ingresos respaldarán los activos crediticios durante los próximos trimestres. Aunque las valoraciones se acercan al final de los rangos históricos, la combinación de política económica, oferta y demanda permanece intacta.

Aprenderemos mucho en los próximos meses sobre el alcance del impulso inflacionario, cómo afecta a las diferentes regiones y sectores, y qué harán los responsables de la formulación de políticas para abordarlo. Se necesitan más datos y tiempo para evaluar que tan persistentes son las fuerzas inflacionarias y cuál será el impacto en los emisores.

Las cadenas de producción globales, la desglobalización y la demanda de los consumidores darán forma a las decisiones que probablemente crearán una mayor dispersión en los próximos trimestres. Creemos que la selección de crédito aumentará en importancia y generará resultados más diferenciados. Evitar eventos crediticios negativos y aprovechar las oportunidades en los mercados crediticios públicos y privados puede, en nuestra opinión, crear oportunidades de inversión más importantes.

Creemos que los inversionistas deberían considerar una asignación de crédito estratégica más alta para mejorar la renta fija tradicional y diversificarse de las exposiciones a factores de riesgo de renta variable. Este será un catalizador importante para respaldar el crecimiento continuo de las oportunidades y los resultados del mercado crediticio mundial para los inversores.

[1Bloomberg, 31 mayo 2021.

[2Moody’s Investor Services, 31 marzo 2021.

*El autor es responsable del negocio de mercado alternativo para BlackRock en Latinoamérica.