Enrique Peña Nieto asumió, en su primera intervención como Presidente de México, 16 grandes compromisos que plantean la agenda del PRI, pero que también retoma temas que son propios del PAN y el PRD.

De esos 13 fueron desarrollados de manera puntual y tres sólo enunciados.

Los tres primeros compromisos hacen relación al tema de la seguridad y la justicia: 1. Poner en marcha un programa de prevención contra el delito; 2. Promulgar la ley de protección a las víctimas; 3. Promover la aprobación de un solo código penal para todos los estados.

En lenguaje un tanto críptico, aunque hace referencia directa a que el problema de la seguridad no se resuelve sólo con la fuerza, se deslinda de la estrategia implementada por el gobierno del Presidente Felipe Calderón y anuncia, todavía de manera vaga, la entrada en vigor de otra.

El tema social lo aborda en los siguientes cuatro compromisos: 4. Lanzar una cruzada nacional contra el hambre; 5. Un seguro de vida para ayudar a los hijos de las jefas de familia; 6. Ampliar el programa 70 y Más para proteger a los adultos mayores; 7. Impulsar una reforma de la educación.

Las tareas que anunció para impulsar una transformación en el sistema escolar son particularmente sensibles para la sociedad. Todas hacen relación a un cambio en la relación del gobierno con el magisterio y, por lo mismo, con el poderoso sindicato de los maestros.

Los siguientes tres tratan el tema de la infraestructura y las telecomunicaciones: 8. Un programa de la infraestructura y del transporte; 9.

Impulsar un nuevo programa de trenes para pasajeros; 10. Acelerar la trasformación de las telecomunicaciones.

El anuncio de la licitación de dos nuevos canales de televisión abierta responde a una demanda social de hace muchos años, que pondría fin al duopolio de las actuales televisoras. El tema vale por sí mismo, pero también tiene una gran carga simbólica en términos políticos.

La reforma de la administración pública se comprenden en los siguientes tres temas: 11. Iniciativa de ley de responsabilidad hacendaria y deuda pública; 12. Déficit presupuestal cero; 13. Austeridad en el gasto público y disciplina fiscal.

Se asume la necesidad de poner freno al endeudamiento de los estados, práctica a la que han recurrido de manera particular los gobernadores del PRI. Al imponerse el gobierno federal un déficit cero está haciendo un llamado a que los gobiernos estatales hagan lo mismo.

Los últimos tres compromisos sólo los enunció: 14. La reforma energética; 15. La reforma fiscal; 16. La reforma de la seguridad social. Al referirse a ellos y en una clara referencia a los militantes de su partido hizo mención a la necesidad de romper con mitos y viejos paradigmas. El PRI puede ser la mayor retranca, para sacar adelante estas reformas.

Unas propuestas de la agenda tienen más densidad que otras, pero todas van en línea de transformar al país. El punto ahora es saber si más allá del discurso existe la voluntad política del presidente Peña Nieto de sacarlas adelante. Ya veremos.

Twitter: @RubenAguilar