Insuficiente y decepcionante fueron las palabras en las que coincidieron los primeros análisis económicos de distintas firmas financieras, del apoyo a Pemex que anunció el gobierno mexicano el viernes pasado.

En los hechos y en el análisis, los mercados e inversionistas reprobaron el plan de rescate de Pemex.

La insuficiencia y decepción se reflejaron en la tasa de los bonos de Pemex con vencimiento en 2027 con un aumento de 14 puntos base a 6.92% durante la jornada del viernes, de acuerdo con datos de Banco Base.

Los análisis también marcaron una advertencia muy clara: podría continuar la degradación crediticia de Pemex.

La agencia calificadora Fitch, que el 29 de enero pasado degradó en dos escalones la calificación crediticia de Pemex, emitió un comunicado en el que afirma que el anuncio de rescate de Pemex no será suficiente para prevenir el deterioro de la calidad crediticia de la empresa petrolera.

Por su parte, J.P. Morgan en una nota a sus clientes afirma que las medidas de soporte a Pemex son una “decepción impactante”.

Mientras que Citibanamex “cantó” el segundo “strike”. Con la jerga beisbolística, la firma financiera advirtió que Pemex está a punto de ser “ponchado”.

Las cifras

El apoyo económico a Pemex anunciado por el gobierno mexicano es un esfuerzo positivo y en el sentido correcto, pero insuficiente.

Y es que la combinación de las medidas anunciadas para este 2019 suman 107,000 millones de pesos.

Esa cantidad sirve para que Pemex logre un flujo de fondos libre neutral y no aumente su deuda, pero no permitirán mejorar la producción y la disminución en las reservas.

De acuerdo con los cálculos de Fitch, Pemex requiere entre 12,000 y 17,000 millones de dólares anuales para detener la caída en la producción y en el nivel de reservas.

Como lo dijo gráficamente Citibanamex, es el segundo intento fallido del gobierno mexicano por presentar un plan de rescate creíble para Pemex.

Todos los análisis indican que el riesgo continúa aumentando y no sólo está enfocado a Pemex. Incluye a la economía nacional.

A la degradación crediticia de Pemex podría sumársele la degradación del gobierno mexicano.

El plazo que tiene el equipo económico para encontrar la fórmula correcta vence en el primer semestre.

¿Será capaz el gobierno lopezobradorista de reconocer que requiere continuar con la apertura del sector energético y ampliar las oportunidades de inversiones internacionales?

¿Admitirá que el margen de maniobra presupuestal del gobierno federal no es suficiente para apuntalar la producción de Pemex?

De lo que no hay duda es de que el tiempo se acorta y el riesgo aumenta. El gobierno mexicano está apostando por aumentar la producción con la explotación en aguas someras y campos maduros.

Pero la mayor cantidad de recursos petroleros está en aguas profundas y en los no convencionales.

Al mismo tiempo, no cuadran los números. Y no cuadran porque son inminentes los vencimientos de la onerosa deuda de Pemex, más los crecientes requerimientos de inversión para la exploración y producción, y en paralelo se prevén proyectos como el aeropuerto, Tren Maya y otros, además de los numerosos programas sociales.

Todo con la misma cobija presupuestal. Sin aumentar deuda y sin aumentar impuestos.

Por eso las dudas de los analistas. Por eso, el creciente aumento en la percepción de riesgo respecto de Pemex y de la economía mexicana.

ATISBOS

CONFLICTO DE INTERÉS.- El presidente Andrés Manuel López Obrador acusó de conflicto de interés al presidente de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), Guillermo García Alcocer, y anunció que hoy lunes hará pública la información sobre la que basa tal acusación.

El presidente de la República reaccionó con enojo a las declaraciones que hizo el comisionado presidente del órgano regulador, en el sentido de que las ternas de los candidatos a comisionados de esa entidad, propuestos por el jefe del Ejecutivo, no incluyen a expertos en electricidad.

Textualmente, lo que dijo García Alcocer es que “a priori” las ternas de candidatos registran un desbalance porque están integradas por muchos técnicos en hidrocarburos, pero ningún técnico en electricidad.

Afirmación que por cierto quedó más que fundada con la comparecencia de algunos de los aspirantes, en la que mostraron profunda ignorancia.

García Alcocer aseguró que no tienen nada que ocultar.

“Quizás —dijo— el presidente se refiere a la declaración de intereses que presenté y es pública donde menciono que el hermano de mi esposa trabaja en una empresa proveedora de la industria de energía eólica que no es regulada por la CRE y un primo de mi esposa que trabaja en una filial de una empresa de gas. Y aquí lo importante es decir que por supuesto jamás ha habido trato preferencial a estas personas y que además es algo que yo hice público desde hace tiempo. No hay absolutamente nada qué esconder”.

El embate presidencial contra García Alcocer es parte de su animadversión en contra de los órganos autónomos.

Apenas el jueves pasado Inegi, encabezado por Julio Santella, interpuso una controversia constitucional en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en defensa de su autonomía.

Reclama el establecimiento de un techo a su gasto, la reducción de su presupuesto y la aplicación de la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, que no determina cómo fijar sueldos de los funcionarios públicos.

Con Inegi ya son siete las entidades autónomas que impugnan los recortes presupuestales y salariales realizados por el gobierno federal

Destacan el Banco de México, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), y el Instituto Nacional Electoral (INE).

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.