Las cosas cambiaron de noviembre a la fecha, la expectativa de precios ponía a la mezcla mexicana de exportación en rangos de hasta 80 dólares por barril, pero la caída obliga al gobierno a recortar.

La primera medida que se tomó en Pemex fue posponer el pago a sus contratistas desde septiembre y hoy se les adeudan unos 60,000 millones de pesos y los bancos están sobre ellos.

La falta de pago se une al recorte presupuestal que por 60,000 millones de pesos hará la paraestatal apenas acabe el mes. Nos informan que, de hecho, el lunes 12 de enero llegó un memorándum a la dirección de Exploración y Producción para que recortaran unos 50,000 millones de pesos a sus proyectos. El resto de los recursos será tomado de las otras áreas, un adiós al programa de mantenimiento a largo plazo.

La deuda de 60,000 millones de pesos con las empresas será tratada como ADEFA (adeudos de ejercicios fiscales Anteriores), es decir, asignaciones presupuestarias que no fueron liquidadas al cierre del año 2014.

La urgencia que tienen todas las compañías no es para menos, la mayoría opera de la misma forma en que lo hacía Oceanografía con Banamex, con recursos prestados. En otras palabras, la empresa obtiene un contrato con Pemex y con él va al banco a pedir prestado para operar, ya que será liquidado en determinados meses. La fuente de pago está asegurada porque tiene obra, trabajos o ventas con Pemex; es una operación de vil factoraje, no es propiamente un préstamo sino un financiamiento con cuentas por cobrar, un tema pendiente en la regulación bancaria.

El asunto es que los primeros vencimientos fuertes comenzarán a ocurrir en la primera quincena de febrero y el dinero no llega. Si tienen suerte, los primeros pagos comenzarán a hacerse esta semana, pero si no, habrá, nos dicen, una crisis financiera muy importante desatada esta vez por los bancos a quienes les urge cobrar su dinero.

Imagine el tamaño del hoyo que es para el sistema financiero mexicano la falta de pago por obras que cuestan 60,000 millones de pesos. Si ya lloraban los banqueros por Banamex y Oceanografía y un factoraje o cuentas por cobrar de 500 millones de dólares, ¿se imaginan lo que pasará por 4,400 millones de dólares? Esto, señores, se va a poner bueno...

Buzos

1.-Tomás Allende, de la CNBV, acaba de anunciar que se trabaja en un nuevo instrumento de inversión vinculado al sector energía, los fibras energéticos, y uno de los especialistas en este campo es el abogado Guillermo Uribe, de Holland & Knight, premiado por LatinFinance gracias a la transacción que hizo el año pasado en la colocación de 2,500 millones de dólares para Fibra uno. Por como se está desarrollando el mercado, todo indica que serán estos fibras energéticos los que buscarán fondeo vía inversión en la BMV para desarrollar un mercado inmobiliario energético nacional.

2.-En Pemex ya soltaron la sopa: han reportado agua por petróleo desde el 2012 y en algunas ocasiones del 2011. Todo apunta a que era una orden directa del entonces director de Pemex Exploración y Producción, Carlos Morales. ¿En serio nadie se dio cuenta?

3.-El acuerdo entre Axis y los fondos financieros Temasek y Ares mantiene con vida a Oro Negro, de Luis Ramírez Corzo, empresa necesaria si se toma en cuenta que tienen al menos cuatro jackup sin contrato con Pemex y no hay nuevos operadores aún. Por como se están poniendo las cosas en este momento, cada una vale de menos 200 millones de dólares, así que si hay alguien a quien le urge que la apertura camine es a ellos.