Viene otro paquete de apoyo a Pemex.

El anuncio lo hace el subsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, apenas unas horas después de que se hiciera público el crédito sindicado con el que HSBC, J.P. Morgan y Mizuho apoyan, de 8,000 millones de dólares, el refinanciamiento y la recalendarización de los inminentes vencimientos de una parte de la deuda total de Pemex, que ronda los 6,000 millones de dólares.

Muchos se preguntan ¿por qué lanzan otro salvavidas a Pemex?

La respuesta es muy sencilla: Pemex tiene una megadeuda y vencimientos inminentes.

El crédito que obtuvo ayudará a enfrentar los vencimientos de fines de este año 2018, pero tiene que enfrentar vencimientos por casi 72,000 millones de dólares en los próximos nueve años.

Deuda y plan de negocios

La empresa petrolera registra una delicada situación financiera por el extraordinario tamaño de su deuda, los vencimientos que tiene que enfrentar en la próxima década y la elevada carga fiscal que le cobra el gobierno federal.

Pero esa es simplemente la parte financiera y fiscal del problema que tiene Pemex.

La otra cara del problema de la petrolera es la indefinición sobre el tipo de modelo de negocio que desarrollará para generar valor.

Si el gobierno federal mantiene su obstinación por dar marcha atrás a la reforma energética y rechazar la participación de inversiones extranjeras y prefiere avanzar en la construcción de una refinería y la reconfiguración de seis más, es muy probable que continuará aportando dinero bueno al malo, con el riesgo de que, en algún momento, las agencias calificadoras terminen degradando las notas de Pemex.

Por eso es necesario que Pemex presente su Plan de Negocios, para despejar las incógnitas.

Vencimientos que asfixian

Sin duda se requerirán más acciones para apuntalar financieramente a Pemex, cuya deuda asciende a 104,000 millones de dólares.

Y es que el crédito sindicado permitirá enfrentar los vencimientos del cierre de este año 2019 y probablemente de principios del 2020.

Pero, además, Pemex tendrá que enfrentar en la próxima década vencimientos de sus deudas por cantidades anuales que van desde los 6,000 millones de dólares a los 9,000 millones de dólares.

En total, Pemex tendrá que amortizar vencimientos por casi 72,000 millones de dólares en los próximos nueve años.

Apoyo total

Además de este crédito sindicado, la secretaría de Hacienda, que encabeza Carlos Urzúa, anunció un decreto para reducir la carga fiscal de Pemex.

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha expresado de manera vehemente la intención de su gobierno de fortalecer y desendeudar a la petrolera mexicana.

En los últimos días, incluso ordenó 13 medidas adicionales de austeridad para canalizar los recursos correspondientes a Pemex.

De acuerdo con los cálculos gubernamentales en virtud del plan de austeridad, se reducirá la carga fiscal de Pemex en 25,000 millones de pesos. Las decisiones para fortalecer Pemex, independientemente del crédito sindicado, podrían comprometer recursos del gobierno federal.

De hecho, está por verse si finalmente se utiliza o no la bolsa de recursos por casi 300,000 millones de pesos que se acumulan en el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP). El saldo acumulado en el Feip a diciembre del 2018 es de 280,000 millones de pesos, equivalentes a 14,852 millones de dólares.

La aplicación de estos recursos al pago de una parte de los vencimientos inminentes de Pemex ayudaría a enfrentar la urgencia.

Sin embargo, pondría en riesgo de manera sensible las finanzas públicas, en caso de que se requiriera flujo cuando se registren reducciones en los ingresos del gobierno federal.

Originalmente para eso fue creado el Feip, para enfrentar circunstancias adversas en los ingresos del gobierno federal.

En conclusión, podríamos estar frente a una recurrencia de salvavidas que se lanzan a Pemex, mientras no se tenga un plan de negocios que se ejecute y permita generar valor. Al tiempo.

ATISBOS

RIESGO. De manera directa y contundente, el director de Infonavit, Carlos Martínez, le respondió a los desarrolladores de vivienda.

El funcionario aprovechó la inauguración de la octava edición del Congreso +Expo Sime para decirles sus verdades.

Les dijo que los verdaderos empresarios arriesgan sus capitales y no exigen subsidios.

Les recordó que representan una industria que genera 6% del Producto Interno Bruto e impactan en una gran cantidad de ramas de la economía nacional.

Advirtió que un subsidio, o cualquier apoyo gubernamental, genera distorsión en el mercado y esa distorsión se tiene que corregir de raíz.

Y es que un día sí y otro también, el presidente de Canadevi, Gonzalo Méndez, ha declarado a la prensa que a la fecha no se ha podido colocar 28,000 viviendas económicas —listas para su venta—, por la falta de subsidio gubernamental.

Se ha pronunciado por el aumento en el monto máximo de crédito del Infonavit para los trabajadores que ganan entre 1 y 2.8 salarios mínimos para detener la desaceleración en el sector de la vivienda.

Y suma otras 68,000 viviendas que tienen entre 80 y 100% en proceso de construcción y que estarán listas en los próximos meses, con lo que sumarían 96,000 viviendas de interés social paradas.

El director de Infonavit dejó muy claro lo que piensa al respecto. Veremos.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.