Como su antecesor, el Presidente Felipe Calderón anuncia en Nueva York una reforma a Pemex, la cual exigiría cambios constitucionales.

Sin duda que es apenas un bosquejo y no hay decisión tomada, pues hablar de reformas como las de Petrobras o Stat Oil es hablar de dos casos distintos entre sí.

Complacido quedó su auditorio en Nueva York, pero quizá antes debió explorar las posibilidades de tales cambios con los líderes del Congreso.

Si no, pues lo anunciado se quedará en el restirador de los bocetos.

Seguridad, ¿y el próximo sexenio?

Aunque se parta de la premisa que la lucha contra el crimen organizado deba sufrir cambios, deben reconocerse las dificultades que tendría el próximo Presidente de la República para, cuando menos, reducir su intensidad.

Hay demasiada violencia, demasiadas comunidades amenazadas para suponer que el uno de diciembre de 2012 se pudiera anunciar el fin de la guerra contra el crimen.

Aunque se crea que la estrategia actual es errónea, será difícil, muy difícil cambiarla sin enviar el mensaje que el Estado se repliega.

Reformas, ¿y las comisiones?

Declaraciones van y vienen entre las bancadas del Congreso que mutuamente se acusan de obstaculizar la reforma.

Muchas declaraciones, pero pocas muestras de voluntad política para discutirlas.

Para empezar no se ha citado a las comisiones de la Cámara de Diputados que tienen que discutirlas y elaborar los dictámenes.

Sin eso, todo se queda en palabras que se elevan como el humo.

E igual se disipan.

NOTAS EN REMOLINO

Se equivoca el dirigente nacional del PRI Humberto Moreira al sostener que en materia de reforma política no hay plazos fatales. Si los hay. Vencen el 30 del próximo junio Las redes sociales del internet pueden ser una valiosa herramienta en las campañas electorales por venir.

Lástima que hasta ahora se empleen sólo para la guerra sucia Los mismos que se quejan de la falta de inspectores para vigilar las minas o de inspectores para supervisar las casas de juego son los que lamentan los montos de la nómina de empleados del gobierno federal El IFE no se quiso quedar atrás. Advierte para que se vigile que la violencia no interfiera en las elecciones de este y del año próximo Es posible que se quede corta la cifra que calcula que la corrupción cuesta cada año cuando menos 32 mil millones de pesos. Sólo una duda, ¿cómo le hacen para cuantificarla? ¿Quién lleva la estadística de cada acto de corrupción?... El empresario Carlos Slim debió recordar al clásico López Obrador cuando dijeron de él que le tienen mucho respeto