Sin duda, hay un enorme apetito por Pemex en los mercados internacionales.

La paraestatal colocó ayer 2,100 millones de dólares en bonos de deuda a un plazo de 10 años.

Y, ¿qué cree que pasó, amigo lector? El mercado ¡devoró el papel y pagó una tasa cupón de 3.5% con una demanda que alcanzó 4.3 veces el monto colocado!

Es la sobretasa más baja obtenida en la historia de Pemex.

Tiene una diferencia de 170 puntos base con relación al bono del tesoro de Estados Unidos a 10 años.

La transacción se lanzó al mercado sin necesidad de información preliminar o reuniones previas con inversionistas por la potente y reconocida estructura financiera con la que cuenta Pemex.

La nueva emisión registra la tasa cupón más baja para este tipo de emisiones corporativas a 10 años.

Y se colocó en una base diversificada de inversionistas, principalmente, institucionales.

Sumaron más de 360 inversionistas los que participaron.

Principalmente, estadounidenses, con 40% del total, y europeas, con 34 por ciento.

La transacción recibió la calificación de: Baa1 de Moody’s, BBB de Standard & Poor’s (S&P) y BBB de Fitch.

Como agente estructurador e intermediario colocador líder conjunto, BBVA Bancomer.

Los recursos que captó Pemex son para financiar su programa de inversión y operaciones de refinanciamiento al costo más bajo para este plazo.

Con el propósito de ofertarse en los mercados asiáticos, el bono contaba con una opción para incrementar el monto de la emisión por hasta 300 millones de dólares que se asignarían en este mercado.

Ayer, con horario de Hong Kong, se recibieron posturas por 350 millones de dólares con una asignación final de 100 millones de dólares.

Si se compara esta emisión con la última realizada en el 2012 a este mismo plazo, la tasa fue inferior en 145 puntos base, en tanto que la demanda fue de 8,850 millones de dólares en comparación a una demanda de 5,400 millones de dólares en la emisión del 2012.

Entre los principales inversionistas se encuentran fondos de pensiones, aseguradoras, administradores de portafolios e instituciones financieras.

En términos de distribución regional, 85% de las posturas recibidas provino de cuentas internacionales.

El apetito por Pemex no es gratuito.

En primer lugar, están las expectativas que genera la posibilidad de una reforma energética anunciada para este año.

Ésta podría darle un giro muy importante a Pemex.

Se ha dibujado una reforma que, potencialmente, podría reorientar a la paraestatal a un modelo parecido al que siguió Petrobras, cuya propiedad la mantiene el Estado, pero con mucho mayor apertura a la inversión extranjera.

Petrobras, vale la pena recordarlo, fue colocada en el mercado bursátil de ese país y captó recursos por 70,000 millones de dólares.

También se plantea la posibilidad de revisar -incluso por separado a la propuesta de reforma energética- el régimen fiscal de Pemex, que ha sido la fuente de recursos de las finanzas públicas del país históricamente.

Si se impulsara la despetrolización de las finanzas públicas y se planteara una reforma fiscal en paralelo que permita hacerlo, el panorama de Pemex cambiaría diametralmente.

Hay que recordar que con la reforma energética del 2008 se buscó aliviar la carga fiscal a Pemex y otorgarle capacidad para autofinanciarse.

Sin embargo, lo cierto es que las cifras de Pemex reflejan historias totalmente disímbolas antes y después de que la paraestatal pague impuestos y derechos.

Pemex, a pesar de las modificaciones, sigue sufriendo una pesada carga fiscal.

En el 2011, el rendimiento de operación ascendió a alrededor de 681,000 millones de pesos, mientras que la pérdida neta del organismo fue de alrededor de 92,000 millones de pesos. Esto significa que, a pesar de todo el patrimonio de Pemex, la empresa sigue en deterioro debido a las pérdidas de los últimos años.

El patrimonio de Pemex se deteriora por el crecimiento de sus pasivos, principalmente, de la deuda de corto y largo plazos, reserva laboral, impuestos y derechos.

Sin embargo, a pesar de que la reforma aprobada durante la administración calderonista fue criticada y calificada como una reforma descafeinada, lo cierto es que sí representó un avance aunque no tuvo la magnitud que muchos deseaban.

Se hicieron diversas acciones que permitieron frenar la caída de las reservas.

Pemex, en los últimos años, ha logrado mantener una tendencia creciente en la tasa de restitución de reservas probadas, al pasar de 21 a 101% en el periodo 2005-2012.

La tasa registrada al 1 de enero del 2012 significa que por primera vez la reposición del inventario de reservas probadas supera la producción de hidrocarburos.

CUENTOS VERAS

Javier Garza Lagüera fue herido de bala por su hermano Ricardo, luego de una discusión aparentemente relacionada con Alfonso Romo. Javier y Ricardo son hijos de Marcelo Garza Lagüera, uno de los impulsores de Visa, que actualmente se denomina Fomento Económico Mexicano. Todos ellos son descendientes de Eugenio Garza Sada y Romo venía siendo pariente político.

Twitter: @marco_mares

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