París se convirtió en la capital mundial contra el terrorismo. La solidaridad internacional se hizo visible en la marcha del pasado 11 de enero en la que líderes de todo el mundo acompañaron a los franceses en este duelo para condenar el terrorismo y defender la libertad de expresión.

Cada vez que hay un acto terrorista, el mundo se conmueve y los países afectados toman decisiones para castigar a los responsables y proteger a sus ciudadanos. En México llevamos años viviendo el terror que causan desde robos, secuestros y extorsiones hasta asesinatos en las formas más crueles. ¿Quién nos protege? ¿Quién nos defiende? ¿A quién recurrimos para pedir ayuda, cuando la desconfianza en las autoridades responsables de garantizar la seguridad e impartir justicia cada día es mayor?

Mario Vargas Llosa afirma que, a través del miedo, los terroristas pretenden que renunciemos a uno de los principios más fundamentales de la cultura de la libertad: el derecho de crítica. La libertad de expresión está en riesgo en todo el mundo. Muchos quieren callar, censurar, reprimir y matar a quienes se atreven a pensar y cuestionar.

Los terroristas tanto como los gobiernos represivos y autoritarios son enemigos de la libertad de expresión. No entienden que las ideas no se matan con armas. Pueden matar y matar, pero las ideas permanecen por siempre. Las ideas se combaten con ideas.

Sin miedo fue el mensaje de los franceses como debería ser también el de los mexicanos ante la violencia que no cesa. Impresionante e histórico fue ver la conciliación de opuestos caminando por una misma causa, desde rivales políticos como Hollande y Sarkozy hasta Netanyahu y Abbas. En México, tras el crimen de Ayotzinapa nunca vimos a las autoridades salir a la calle para apoyar a las familias de las víctimas. Tampoco se tomaron acciones contundentes por parte del gobierno. A diferencia de París, el enemigo no es externo.

El luto de Estados Unidos el 11 de septiembre, el de España el 11 de marzo, el de Francia el 7 de enero y muchos más, conmovieron al mundo. ¿Y el luto de México por tantos crímenes y muertes? París está tan lejos de Ayotzinapa. Parece que al mundo ya se le olvidó lo que pasa en nuestro país. Aún no logramos conmover lo suficiente para que la presión internacional ayude a combatir el terror que, todos los días, lastima a tantas familias mexicanas.

@armando_regil