Estimado lector: Quiero empezar deseándole un año lleno de salud, triunfos y éxitos.

INVERSIONES EN MÉXICO

Estoy convencido de que la manera de ver las inversiones en México va a cambiar dramáticamente en los siguientes tres o cuatro años; hace más de 40 años que no teníamos las condiciones macroeconómicas y los indicadores que existen hoy, me refiero muy particularmente a las tasas de interés y de inflación.

Me explico: en las últimas décadas había dominado el pensamiento y la condición de que los rendimientos de los instrumentos tradicionales, como los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes), duplicaban la tasa de inflación.

Hace apenas cuatro años que se podía ganar en Cetes a 28 días 3 o 4 puntos porcentuales por encima de la tasa de inflación; sin embargo, en las últimas tres administraciones públicas federales, este orden en las finanzas y la misma disciplina fiscal ha cambiado completamente la estructura de tasas de interés en nuestro país.

Actualmente, el rendimiento del Cete a 28 días es de 4.2%, menos el Impuesto Sobre la Renta (ISR) de 0.6%, el resultado neto se ubica en 3.6 por ciento. Si tenemos una inflación en 3.7%, quiere decir que no sólo le ganamos a los Cetes, sino que en términos de rendimiento real perdemos contra la inflación.

Déjeme exagerar más este ejemplo: si yo invirtiera un bono a 10 años también emitido por el gobierno federal mexicano, el rendimiento seria de 5.5% después de impuestos de 4.8%; por lo cual en una inversión a 10 años, apenas le gano a la inflación.

¿QUÉ PASA EN EU?

Esta situación es mucho más dramática aún, los rendimientos a 10 años están entre 1.5 y 1.7%; la inflación de ese país se encuentra entre 2.0-2.2%, o sea, esta relación de rendimiento negativo que en México se da a 28 días, en Estados Unidos ¡se da a 10 años!

HAY QUE GANARLE A LA INFLACIÓN

Definitivamente tenemos que evolucionar y sofisticarnos en materia de inversiones, entendiendo las inversiones como un negocio a largo plazo, tomando en cuenta la capacidad y tolerancia de cada quien para volverse más agresivo.

LA RECETA ES:

¡Tiene usted que arriesgar más!, con arriesgar más me refiero a que un porcentaje de su capital se invierta en instrumentos que tienen el potencial de darle rendimientos mucho más elevados.

Pero hay que tener mucho cuidado con aquellos que ofrecen altos rendimientos y además dicen que no hay riesgo; ésos son charlatanes que seguramente se quieren aprovechar y que pueden terminar defraudándolo.

El rendimiento mayor vendrá de instrumentos como las acciones bursátiles, los índices accionarios e inversiones hechas de manera responsable en futuros y opciones.

Yo se lo quiero decir con todas sus letras: esto tiene riesgo, riesgo calculado que se puede disminuir con la experiencia de aquellos a quien usted le confíe el manejo de su patrimonio. Invertir en futuros, opciones y derivados, con conocimiento experiencia y responsabilidad es una práctica sana y recomendable, pero de nuevo se lo digo, con riesgo.

Por ejemplo, que una parte de este portafolio contenga instrumentos de deuda (renta fija) acciones y otros instrumentos más sofisticados, lo que el año pasado y a largo plazo le hubieran dado –y podrán darle- mayores rendimientos incluso por arriba de 10%; a cambio, usted tiene que estar dispuesto a aceptar temporalmente minusvalía y volatilidad aunado a ser paciente, algo muy importante es que cuando esto ocurra no quiera salir corriendo a la primera.

Quitémonos el paradigma de que invertir en Bolsa es jugar a la ruleta y que invertir en derivados es pérdida segura.

*Juan Musi, director general de Somoza Finamex Inversiones.

jmusi@finamex.com.mx