La banda conocida hoy como Black Rebel Motorcycle Club empezó con una amistad preparatoriana en San Francisco entre Robert Levon Been y Peter Hayes.

En su primera encarnación se llamaron The Elements, pero el nombre fue abandonado por su poca originalidad (muchas bandas se llamaban así a finales de los noventa). Su nuevo nombre surgió de la pandilla de motociclistas liderada por Marlon Brando en la cinta El salvaje.

Después de un demo prometedor que despertó el interés a ambos lados del océano, y algunas giras como abridores, la banda lanzó su álbum debut en 2001: B.R.M.C.

Dos años después apareció Take them on, on your own, que escaló las listas de ventas y los llevó a un nuevo contrato con RCA.

2005 vio Howl, un disco acústico magnífico con influencias de la literatura beat y eso que suele etiquetarse como Americana, pero que con ellos era una combinación de blues, rockabilly, sonidos en vivo y coros gospel.

Para la primera década del nuevo siglo, la banda había cambiado de estilo y género varias veces. Con su nueva baterista (Leah Shapiro) exploraron el género electrónico y de sonidos ambientales en The Effects of 333, un lanzamiento independiente sin disquera que significó gran fracaso económico y de crítica.

La siguiente reinvención, el espléndido Beat the Devil’s Tattoo de 2010, mostró que la banda finalmente encontraba un sonido y estilo propios.

Los siguientes años fueron de giras, antes de Specter At the Feast su séptimo álbum al que siguió Live in Paris que capturó su gira europea de 2014.

El 18 de enero pasado salió a la luz Wrong Creatures, producido por Nick Launay (productor de Yeah Yeah Yeahs y Arcade Fire), del que ya habían lanzado dos singles.

Wrong Creatures suma a su estilo que hoy ya es bastante complejo (influencias de blues, gospel, americana y garage rock), con exploraciones progresivas.

Muchas veces se ha señalado que su música y su inspiración, surge de la pérdida y el dolor. Que Beat the Devil’s Tattoo salió días antes del ataque al corazón y fallecimiento de Michael Been, padre de Robert e ingeniero sonoro de la banda.

Specter at the feast fue un disco sombrío que flotaba en una atmósfera de duelo. Para 2014 Shapiro, la baterista, sufrió una cirugía mayor del cerebro para atender un problema neurológico.

Wrong Creatures, su primer disco en un lustro, es en ese sentido, un retrato de la crisis espiritual de una banda que ha visto tiempos difíciles y ha encontrado el camino de salida.

Hay una recapitulación de todos los sonidos de la banda. “Spook”, alegre y burlona “It’s another song / then it’s gone”. La rítmica “King of Bones” que barrunta “No quiero desperdiciar mi vida mientras la suerte cambia”. Y entonces vienen las dos maravillas que pondrán a este disco inequívocamente entre la mejor música del 2018: “Haunt” y “Echo”.

Dead flag, ship of fools you command / I’m trying not to wither away / And I’m wondering if I’ll feel the grace / I’m trying to unlove this world / But it has no other place / I just keep playing that empty hand / Nothing I can cheat

Bandera muerta, comandas un barco de idiotas / Trató de no marchitarme / Y me pregunto si sentiré la gracia / Estoy tratando de dejar de amar este mundo / Pero no tiene otro sitio / Sigo jugando la mano vacía / Nada en que hacer trampa

La banda encuentra su mejor forma en años, conectando con su origen post-punk y exploraciones sonoras que parecerían recordar por momentos a Pink Floyd, pero sólo porque flotan cual neblina nocturna, como si les hubiera sido posible capturar una inspirada sesión de improvisación.

Imposible saber si en “Echo”, ese himno sublime de influencias tan tangibles como elusivas (algunos dicen que U2, a mí me suena más Echo and The Bunnymen) hay una referencia a la caverna platónica o una continuación de esa conversación que Hayes dijo tener con la muerte.

“Me encuentro escribiendo mucho sobre la muerte”, escribió sobre Wrong Creatures, “tengo una discusión con la muerte lo que suena oscuro, pero para mí es humor negro”.

I don’t want to run / I don’t want to hide / All I’ve ever known echoes why / Listen to the world / Listen to the ground / I just wanna fade under the sound.

No quiero correr / no quiero esconderme / Todo lo que he sabido resuena por qué / Escucha el mundo / Escucha el suelo / Yo solo quiero desaparecer bajo el sonido.

Twitter @rgarciamainou

Ricardo García Mainou

Escritor

Las horas perdidas

Estudió Ciencias de la Comunicación con especialidad en Radio y Televisión Educativa en la Universidad de las Américas Puebla.

Ha escrito, editado, traducido y diseñado para diversas publicaciones literarias, periodísticas y especializadas: locales y nacionales (Libros de México, Revuelta, De viaje, Cinéfila, La masacre de Cholula, etc.).

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