De la primera entrega de la estrategia de Vallejo-I, que elabora el Centro de Investigación en Ciencias de Información Geoespacial, CentroGeo, se detallan las áreas de oportunidad de la Zona Industrial Vallejo. Las carencias de infraestructura son un claro problema de la zona. La iluminación es mala, también el drenaje y las vialidades, los espacios públicos son escasos y carecen de mantenimiento; otros servicios como la fibra óptica también son deficientes. Existen bodegas abandonadas, edificios deteriorados y predios vacantes. Es evidente que algunos poseedores de terrenos especulan con los mismos a la espera de cambios en los usos.

La ciudad y la alcaldía realizan inversiones en vialidades de la zona, como avenida Ceylan y Poniente 150, en las que se ha cambiado el drenaje, la red hidráulica, la fibra óptica y se puso una nueva carpeta de concreto hidráulico. Las inversiones públicas seguirán para los próximos años, pero evidentemente se requiere también del apoyo del sector privado. Actualmente, una vialidad también es remodelada por parte de Bimbo y Estafeta, en el área donde ambas operan. Se constituyó un fideicomiso privado con la finalidad de financiar la inversión en infraestructura y en general la mejora de la zona, también existe compromiso de empresas como Coppel, Neolpharma, Pepsi y FEMSA para aportar al fideicomiso, o hacer obra por cuenta propia. Hacia el futuro se requiere de nuevos mecanismos de financiamiento para mejorar la infraestructura de Vallejo a cargo del valor que se va a generar con la estrategia. CentroGeo estima que el valor de usos de suelo industriales y de bodegas de la zona de Vallejo ronda los 40,400 millones de pesos, pero que con el proyecto que la ciudad y la alcaldía, el de Vallejo-I, éstos llegarían a los 121,354 millones de pesos. El financiamiento puede venir de actualizaciones del predial, de impuestos por contribuciones de mejora ligados a obras específicas, a recursos pagados por medidas de mitigación relacionadas con la construcción de nuevos proyectos, así como otros que podrían también ayudar a reducir la especulación inmobiliaria, como impuestos para predios vacantes y subutilizados.

Actualmente, está en marcha el proceso de elaboración y consulta de un nuevo plan parcial del uso del suelo de Vallejo. Los usos de suelo deben permitir usos alternos a los meramente industriales y los de distribución de productos en el mismo predio, como los de back office, oficinas corporativas, servicios educativos, laboratorios de innovación y la venta de mayoreo y medio mayoreo. Para el mejor desarrollo de dichas actividades se requiere facilitar la reducción del tamaño de los predios, ya que los originales fueron planeados para actividades industriales de gran escala. Esos usos también demandan más y mejores espacios públicos y servicios comerciales. Para evitar la especulación, las ventajas que los nuevos usos otorguen no se deberán dar a un predio específico, sino solamente si se concreta la nueva inversión que va a detonar empleo e innovación en la zona. Además, las nuevas inversiones tendrán que acreditar el uso de ecotécnicas para el reúso y cosecha de agua, energía solar, y garantizar espacios y azoteas verdes.

Vallejo es el cuarto destino para los habitantes del valle de México, con 290,000 viajes diarios. Eso explica la intensa actividad industrial y de distribución de mercancías, pero también que los trabajadores acuden desde lugares alejados, debido a la falta de vivienda accesible en la zona. Para mejorar la movilidad y la propia productividad de Vallejo, el nuevo plan debe incluir la posibilidad de ampliar la vivienda, especialmente la destinada a los trabajadores, en zonas limítrofes a las áreas industriales, como la propia avenida Vallejo, que está bien provista de servicios de transporte público como el metro y el metrobús. No se trata de reconvertir a la zona industrial en vivienda, ésa puede ser la vocación de otras zonas que ya perdieron su carácter industrial, como Atlampa, pero la idea es que la vivienda para trabajadores complemente y ayude a consolidar a la industria.

Para articular el proyecto de Vallejo, además del fideicomiso, se ha constituido un consejo asesor con las empresas para consensar acciones y articular esfuerzos. También se ha construido y está por operar un centro de innovación, en el que se desarrollarán actividades tecnológicas por parte del Gobierno de la Ciudad de México, universidades, organizaciones empresariales y empresas. Es un modelo que en otras entidades del país ha servido para ofrecer soluciones, acelerar los procesos de innovación de las empresas y promover el emprendimiento. Todo en el entendido de que las políticas industriales sólo funcionan si se establecen mecanismos de gobernanza en los que participan empresas, universidades y el gobierno.

Twitter: @vidallerenas

Vidal Llerenas Morales

Político

Columna invitada

Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), cuenta con una Maestría en Política y Gestión Pública por la Universidad de Essex, Reino Unido y un Doctorado en Administración y Gerencia Pública por la Universidad de York.