Al 16 de abril del 2012, el precio de las acciones de Repsol disminuyó 16.9% en comparación al precio de compra, lo que equivaldría a que el valor de la inversión de Pemex, si se hubiesen vendido ese día, representaría una pérdida de 3,515 millones de pesos.

Por supuesto que la pérdida sólo se habría concretado con la venta de los títulos.

El precio de las acciones de Repsol ha venido a la baja, primero con los rumores y luego con la confirmación del anuncio de expropiación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF).

En ese sentido, México ya está siendo afectado por la probable expropiación y potencialmente resultaría impactado por la posibilidad de que se concrete el acto expropiatorio.

De acuerdo con cálculos extraoficiales, el costo de la expropiación de YPF rondaría los 18,000 millones de dólares, en total, de 51% de las acciones de Repsol.

Pero como en todos los actos expropiatorios, los precios que se pagan siempre son distintos a los que existen en el mercado y, por supuesto, siempre son inferiores a estos últimos.

Argentina, ¿balazo en el pie?

Para los expertos, Argentina podría estarse disparando en el pie al decretar la expropiación del paquete accionario de Repsol en YPF. Y es que Argentina es el tercer lugar mundial en reservas de gas shale, el energético que revolucionará al mundo.

Argentina requerirá la tecnología que posee la española Repsol, que obviamente perdería en caso de llevar adelante el acto unilateral.

El gas shale permite reducir el precio de los energéticos y aumentar la competitividad de las empresas y las economías.

Eso es lo que no está viendo hoy Argentina, además del potencial conflicto internacional que se estaría por registrar.

Proteccionismo vs aperturismo

El anuncio de la expropiación de YPF arreció los vientos proteccionistas y estatistas en la arena internacional que de por sí venía polarizándose en franca confrontación con los vientos aperturistas y pro libre mercado.

México, de pronto se convirtió en un foro en el que se dirimirá entre quienes abogan por uno u otro bando; México es, en consecuencia, árbitro, entre los aperturistas y proteccionistas.

Y en particular, podría ser árbitro y jugador en el caso de la anunciada expropiación de YPF.

Será, paradójicamente, árbitro de una confrontación en la que está involucrada una compañía que impuso a la paraestatal mexicana límites de inversión y en su participación accionaria.

Vaya foro de solución de controversias en el que de pronto convirtió la circunstancia al World Economic Forum en su capítulo latinoamericano y cuya sede es Puerto Vallarta, México. Y es que está prevista la asistencia del presidente de España, Mariano Rajoy, quién ha solicitado la participación de México en el diferendo con Argentina, en su calidad de líder del G-20. México ha dicho que escuchará cuál es la posición de ambas partes para definir en qué sentido podría ser la intervención del gobierno mexicano.

Sin lugar a dudas, se trata de una oportunidad histórica la que le toca en suerte al gobierno mexicano.

México está comprometido con el impulso al libre comercio.

De acuerdo con previsiones de organismos internacionales, el flujo de bienes y servicios a nivel global crecerá apenas 3.7% en el 2012, tasa inferior a 5% que se alcanzó en el 2011 y a 13.8% del 2010.

Hay que recordar que el G-20 incluye a los países que representan 90% del PIB mundial; que generan 80% del comercio global y comprenden 60% de la población del mundo.

El G-20 está integrado por Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica, Turquía, la Unión Europea y México, el cual ostenta la Presidencia del organismo a lo largo de este 2012.

CUENTOS VERAS

El presidente de la Coparmex, Alberto Espinosa, no se anda por las ramas y dice las cosas tal y como las piensa. A propósito de la gravedad de la violencia que ha obligado al cierre de 160,000 empresas en México –de acuerdo con las cifras de la propia organización empresarial–, el dirigente dice que los candidatos a la Presidencia de la República sólo han dicho generalidades y superficialidades. No han hecho compromisos concretos de cómo van a enfrentar este problema que está afectando a la sociedad entera y en particular a las empresas. En contraste con su aspecto y tono amables, Espinosa no se anda con ambages y realiza señalamientos sin considerar el color o bandera partidista de los aspirantes. El dirigente de la Coparmex –cuyo espíritu de sindicato patronal no hará variar– es sin lugar a dudas una conciencia crítica que caló en el gobierno y no tiene empacho en fustigar a los suspirantes.

Twitter: @marco_mares