El recién concluido 2013 será marcado como el año en que la economía global por fin dejó de ver al precipicio y pasó por las últimas etapas de una larga convalecencia para entrar en una nueva etapa del ciclo con un crecimiento más firme.

Para la mayoría de los expertos, el 2014 debería ser el año de la consolidación de la recuperación y el año en el que finalmente comenzará el retiro gradual de los grandes estímulos monetarios no tradicionales.

Después de algunos episodios de incertidumbre y ansiedad provocados por la falta de consensos en EU para aprobar un presupuesto y elevar el límite máximo de endeudamiento, el crecimiento económico global en el 2013, estimado en 2.3%, tuvo un desempeño en línea con lo esperado a finales del 2012.

La economía global salió bien librada del apretón fiscal que enfrentaban varios países desarrollados y de riesgos geopolíticos como la amenaza de una guerra de divisas.

Sin duda, los bancos centrales siguieron jugando una labor titánica en cuanto a inyecciones de liquidez que tal vez no tuvo un impacto directo en el crecimiento económico pero que sin duda fue un factor fundamental para apuntalar a los mercados financieros y mantener un entorno muy favorable de tasas de interés.

Los expertos coinciden en que el ritmo de crecimiento de la economía global observado en el 2013 debe acelerarse durante el 2014 para alcanzar una cifra cercana a 3 por ciento. A diferencia de años anteriores, cuando el mundo emergente cargaba con parte importante de la contribución global al crecimiento, en el 2014, los países desarrollados deben jugar un papel más importante.

En concreto, los expertos anticipan que el crecimiento de las economías desarrolladas podría duplicarse de 1% actual a 2 por ciento. Dentro de este bloque, el crecimiento estará principalmente impulsado por EU, donde el consenso de expectativas espera una aceleración de un nivel cercano a 2% estimado para el 2013 a 2.7% en el 2014.

En el caso de Europa, el 2013 marcó el final de una larga aunque no muy profunda recesión y el panorama para el 2014 apunta a una continuación de esta tendencia.

La mayoría de los analistas esperan que la tasa de crecimiento pase de 0.5% negativo en el 2013 a un rango de 0.5 a 1% positivo en el 2014. Dicho crecimiento será principalmente impulsado por Alemania, mientras que España e Italia deberían finalmente salir de su recesión en el 2014.

En el caso de las economías emergentes, la mayoría de los expertos anticipa un crecimiento cercano a 4.5%, similar al observado en el 2013. Sin embargo, la composición del crecimiento es diferente a la del 2013.

El consenso de analistas espera que la desaceleración en China sea compensada por un mayor crecimiento en India, Corea del Sur y Malasia.

En el caso de América Latina, el consenso espera un crecimiento cercano a 2.5%, cifra muy similar a la del 2013, pero también con una composición muy diferente.

Mientras que México, Colombia y Perú deberían crecer a tasas más aceleradas que en el 2013 -sobre todo México se espera una desaceleración considerable en Argentina y Venezuela, mientras que Brasil podría crecer a una tasa ligeramente inferior a la observada en el 2013.