La tragedia griega se ha convertido en una melodía que cada país canta a su modo; en México, aún es muy pronto para saber sus consecuencias.

El pánico no respeta fronteras. La tragedia griega se ha convertido en una melodía que cada país canta a su modo. Fado portugués, cante jondo español, blues neoyorquino, tango argentino Hemos tomado conciencia de que la recuperación es frágil, muy frágil y que los problemas de Europa la complicarán. Hace apenas dos semanas el FMI había elevado su pronóstico de crecimiento de la economía mundial, pero esa proyección ya no sirve. Es muy pronto para saber qué tan duro pegará en México. No obstante, podemos dar cuenta de seis tendencias que ya han tomado forma.

1. El oro está de moda. Ayer rebasó la barrera de los 1,200 dólares por onza. Es su máximo nivel en cinco meses y nadie duda de que seguirá subiendo hasta alcanzar un nuevo máximo histórico. Quedará por encima de los 1,250 dólares. Es una inversión segura en periodos de nerviosismo.

2. El euro bajará más. El tipo de cambio de 1.26 dólares por euro es el más bajo para la divisa europea en 14 meses. La caída no se detendrá ahí. La apuesta es que perderá otro 10 o 15% porque no hay quien lo detenga. La devaluación de la moneda se acompaña con la pérdida de reputación de las instituciones de la Unión Europea. Es notable su lentitud para

reaccionar ante los retos que ha planteado la insolvencia griega.

3. Exportadores a Europa sufrirán. La Unión Europea ha sido uno de los mercados más ricos y estables del mundo. Este año y los próximos no será tanto así. La presión crecerá para que sus gobiernos bajen el gasto público y eso implicará menor demanda agregada del viejo continente. Si añadimos la pérdida de valor del euro, tenemos menor capacidad adquisitiva de la población. Seguirá siendo la región más rica del mundo, pero perderá algo de brillo.

4. Viene una ola de aversión al riesgo. Las bajas en los mercados bursátiles nos indican que estamos en un escenario que tiene algo parecido al primer trimestre del 2009. Los inversionistas se están comportando como una manada que busca protegerse del riesgo y resguardarse en valores seguros.

Además del oro, están los instrumentos del Tesoro de Estados Unidos. Hay mucha irracionalidad, pero eso no importa. Lo irracional afecta la realidad.

5. México luce fuerte sólo en comparación. La prudencia es la mejor carta de presentación en estos momentos. México tiene las finanzas públicas equilibradas y no deberá enfrentar pagos de deuda significativos. Parece blindado, pero no está inmune porque es una economía globalizada en la que dos tercios del PIB tienen que ver con el comercio exterior. A mediados de abril se proyectaba un crecimiento económico que estaría en el rango de 4 a 5 por ciento. Es un misterio si se podrá sostener. Dependerá de la fuerza con la que la crisis golpee a Estados Unidos. El comportamiento de Wall Street de ayer es un aviso. Ellos tampoco están vacunados.

6. El superpeso ha entrado en fase reductiva. La pérdida de 44 centavos ayer parece anunciar que terminó el periodo de revaloración del primer cuatrimestre. El proceso conocido como Flight to quality desplazará recursos de los mercados emergentes a zonas monetarias superseguras , como el franco suizo, el dólar canadiense o el dólar de Estados Unidos. Este último es todo un caso. El déficit fiscal y la baja tasa de interés que paga el Tesoro es compensado con el prestigio del dólar y con una enorme ventaja: no hay divisa más líquida que la estadounidense.

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