Política, en la era peñista. Con la representación presidencial, Miguel Ángel Osorio Chong acudió al viejo recinto legislativo de Donceles para atestiguar la unción de Miguel Ángel Mancera Espinosa como nuevo Jefe del Gobierno del Distrito Federal.

Por razones de seguridad, el Primer Mandatario se abstuvo de aceptar la invitación girada por el líder perredista en la ALDF,­ Manuel Granados. También imperó un argumento de peso: si Enrique Peña acudía al cambio de poderes en la ciudad de México, quedaría obligado a presentarse a otras ceremonias similares. El calendario político marca dos, en ciernes. Una el próximo sábado 8, en Chiapas. Y la siguiente, el último día del año, en Tabasco.

Ya veremos si Peña Nieto se apega a la recomendación de sus asesores. Por lo pronto, Osorio Chong reafirma los puentes que ha tendido con los perredistas... y amarra, al interior del PRI. En Donceles, el Secretario de Gobernación se encontró con el líder del grupo mayor en el Senado de la República, Emilio Gamboa Patrón, a quien de improvisto le pidió que lo dejara acompañarlo a su oficina.

Llegaron a la nueva sede del Senado a las 11:20am. En ese momento había una treintena de legisladores del PRI y del Partido Verde, con quienes Osorio Chong -de acuerdo con testigos del encuentro- sostuvo un intercambio cordial, sin tocar temas sensibles o agendas de trabajo. Sé que trabajan en unidad y por el bien de México , expresó el Secretario de Gobernación, para después expresar públicamente su amistad y respaldo a Gamboa Patrón.

En el PRI impera la unidad. La unanimidad. En el PRD, por el contrario, soplan vientos rupturistas. El relevo en la Jefatura de Gobierno transcurrió con parsimonia, aunque suenan los tambores de guerra entre las tribus perredistas.

El gabinete mancerista es un coctel explosivo. Por el declarado cardenismo del nuevo Jefe de Gobierno, sin duda, pero también por las decisiones salomónicas de conservar a los funcionarios de la anterior administración mejor evaluados -Armando Ahued, quien fue ratificado en la Secretaría de Salud, y Elías Miguel Moreno Brizuela, ahora jefe de la Oficina del Mandatario- y de ceder espacios a las principales corrientes. A Nueva Izquierda otorgó, en la persona de Carlos Navarrete, la Secretaría del Trabajo. A los obradoristas cedió las secretarías de Desarrollo Social, con Rosa Icela Rodríguez; de Turismo, con Miguel Torruco, y de Ciencia y Tecnología, con René Drucker Colín. A Izquierda Democrática Nacional, la Oficialía Mayor para Laura Velázquez y el Sistema de Transporte Colectivo Metro para Joel Ortega Cuevas. Los cardenistas retomaron su lugar. No sólo por la inclusión del llamado líder moral del PRD como Coordinador de Asuntos Internacionales, sino por los nombramientos de Salomón Chertorivski en la Secretaría de Desarrollo Económico y de Mara Robles Villaseñor en Educación. El exsecretario de Salud calderonista había trabajado muy cerca de Lázaro Cárdenas Batel cuando el nieto del General fue Gobernador de Michoacán... y ahora emprende una carrera política que podría llevarlo lejos y que tiene su puerto intermedio en el 2015.

¿Y los marcelistas? La ratificación de Héctor Serrano y su equipo en la Secretaría General de Gobierno parecería un signo alentador. Todo lo contrario.

Marcelo Ebrard emprenderá su largo y sinuoso camino por la dirigencia nacional del PRD. Emprende esa aventura con el respaldo del grupo compacto que lo acompañó en el GDF y aliado a la corriente de Navarrete, Jesús Ortega y José Guadalupe Acosta Naranjo. En el camino, deberá vencer a la corriente que encabezan René Bejarano y Dolores Padierna y ganarse el apoyo político del nuevo Jefe de Gobierno, quien no atina a deslindarse de las tribus capitalinas.

Antes que cualquier definición, Mancera apela al consenso. Por eso, impulsa un acuerdo de unidad para que a la dirigencia del PRD-DF, que debe renovarse el próximo sábado 8, llegue el exdelegado en Coyoacán, Raúl Flores, quien junto con otros operadores cercanos a Alejandro Encinas, ha trabajado en la cimentación de la nueva administración progresista. Ese consenso implicaría que el candidato ebrarista Vidal Llerenas retirará su candidatura. Ya hizo lo propio Enrique Vargas, quien era impulsado por Bejarano. Las tribus perredistas entrarían en un impasse, mientras terminan los preparativos del Congreso Extraordinario a celebrarse en 10 días.

EFECTOS SECUNDARIOS 

CONFLICTO EN CIERNES. No sólo en el DF vive el PRD horas críticas. En Tabasco, donde Arturo Núñez se prepara para la gubernatura, en tres semanas, también las tribus reclaman sus lugares. La posible incorporación del exsenador César Raúl Ojeda Zubieta al gabinete ha provocado una oleada de críticas contra el gobernador electo. Ojeda Zubieta -reportan líderes perredistas- quiere ser el Secretario de Gobierno, justo el área de la administración en donde Núñez necesita un político con sensibilidad, con capacidad de interlocución y sin actitudes de prepotencia.

RÉPLICAS. El PAN en Aguascalientes exhortó al gobernador Carlos Lozano de la Torre, a seguir el ejemplo que impuso el presidente Enrique Peña y convocar a la firma de un gran acuerdo político. De inmediato, el Mandatario tricolor les tomó la palabra y se declaró encantadísimo de estampar su firma. Ahora, el secretario general de gobierno, Sergio Javier Reynoso, y el jefe de la Oficina del Ejecutivo, Javier Aguilera, tendrán que trabajar horas extra para cumplir con este cometido.