Pese al nuevo panorama que anticipa el Fondo Monetario Internacional (FMI) para Estados Unidos, donde incrementa su previsión de crecimiento, el alza no alcanzó al pronóstico para México, que se quedó exactamente igual que la divulgada en octubre pasado, en 3 por ciento.

En su acostumbrada actualización de arranque de año al Panorama Económico Mundial (WEO por su sigla en inglés), el FMI revisó al alza su pronóstico para EU, nuestro principal socio comercial para este año, de de 2.6% a 2.8%; sin embargo, este incremento no favorece a México, según sus números.

Hasta ahora, no han dado mayor detalle sobre las razones por las que no hubo una revisión al alza para México. (En este momento estamos en conferencia telefónica con el economista del FMI, Olivier Blanchard, economista principal del FMI y Thomas Helbling, autor del informe), pues el documento como tal contiene mínimas observaciones y se centra en análisis para las economías avanzadas como EU y Japón y las grandes emergentes como China y Brasil.

El FMI, según su actualización de pronósticos, tampoco cambió su previsión para México para el año entrante, por lo que prevé un crecimiento de 3.5 por ciento.

Es decir, no considera el impacto positivo que según analistas financieros comenzará a sentirse en el PIB por las reformas constitucionales en marcha. Tampoco parece esperar mayor impacto de la mejor situación estadounidense.

Sin embargo, en espera de que nos puedan dar más detalles, quisiera retomar una entrevista que me concedió a principios de diciembre el jefe de la misión del FMI para México, >Robert Rennhack, quien me explicó que el organismo prefiere ser más conservador sobre México pese a reconocer el gran logro que se ha hecho con las reformas constitucionales aprobadas.

Cuando yo le pregunté porque traían un pronóstico inferior al estimado por el gobierno, que en teoría incluye el impacto positivo en inversiones por las reformas, me respondió:

No estamos contradiciendo al gobierno. Estamos siendo más conservadores pero sí somos optimistas con las reformas que pueden impulsar un mayor crecimiento en cinco o 10 años .

En ese momento aseguró que el Fondo prefiere tomar un supuesto bastante más cauteloso en el principio de los procesos de reformas estructurales porque hay mucha incertidumbre para medir su impacto .

Parece obvio que prefiere seguir en su modo conservador y esperar las leyes secundarias de las reformas aprobadas, que se echen a andar en serio y quizá que no haya más brotes de ingobernabilidad. Esto, lo digo yo.

De mis apuntes

Leyó bien. I N G O B E R N A B I L I D AD. Como los paros magisteriales, de más grupos sindicales como electricistas y del petróleo, o los hechos violentos que están golpeando Michoacán y que parecen esparcirse por Hidalgo y el estado de México.

Por cierto, a ver cómo le va al presidente de México en Davos, que mañana estará en una conversación de uno a uno con Klaus Shwab, presidente del Foro Económico Mundial (WEF) para detallar la agenda de cambios constitucionales que en teoría abre la puerta a la inversión privada en México.