Dentro de un año, a estas fechas, estaremos ya inmersos en los cierres de campañas, habremos tal vez visto debates, actos, anuncios; veremos los intentos de participantes en las redes sociales tratando de influir en las preferencias, por supuesto las encuestas -las buenas y las malas- aparecerán mostrando a los ciudadanos las posibilidades que cada candidato tiene (ojo el fraseo, no dicen nunca quién ganará, sólo muestran quiénes tienen mayores posibilidades porque el resultado lo determinan los votos y no las preferencias que son muy distintas en tiempo y sobre todo en acción). Pero el caso es que para estas fechas en el 2012 estaremos a pocos días de saber quién gobernará el país del 2012 al 2018.

Por lo pronto, el único partido donde parece interesante la contienda es el PAN y no porque ya sepamos quiénes serán los candidatos del PRI y del PRD (con sus respectivos aliados), sino que parece que en ambos partidos la decisión se restringió a un acuerdo entre dos, por más que hablen de métodos el número de aspirantes y sus posicionamientos hacen ver que la decisión se puede hacer sin pleitos ni divisiones. Dentro del panismo, durante muchos meses se dijo que se estaban tardando mucho y tal vez sea cierto pero, por lo pronto, ya la carrera está desatada y al menos hay siete personajes que aspiran a aparecer en la boleta por la sigla del PAN.

En mi opinión, la contienda panista será muy atractiva porque nos mantendrá pendientes durante meses de su desarrollo, hace seis años, en el 2005 el PAN organizó con las reglas entonces vigentes una elección abierta por etapas que permitía ver marcadores, debates y spots, a estas alturas los tres aspirantes estuvieron muy activos y dividieron la elección en tres fechas, el resultado fue un candidato con legitimidad y competitividad que superó el rezago que hasta ese momento tenían ante el PRI y sobre todo el PRD.

Este año, las reglas han cambiado, ya no pueden contratar medios electrónicos para anunciarse y, por ende, la contienda tiene otra dinámica y ésta se desarrollará en los espacios noticiosos, en giras a los estados en fines de semana y, por supuesto, en el reflejo de todo ello en las encuestas. Los siete aspirantes los podemos ver en tres grupos con distintas estrategias:

a) El Gabinete. Este grupo tiene cuatro aspirantes, de los cuales deberá quedar uno, la contienda en estos momentos no es hacia afuera, no es a la base panista, a ese grupo lo deben atender después. Hoy tienen dos objetivos: mostrar competitividad ante otros partidos y convencer al presidente Calderón de que serán los defensores de su gestión y continuadores de sus programas. En esta carrera parece adelantado el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, su discurso va por el lado de la defensa del panismo en el gobierno y se considera el favorito del Presidente, aparentemente, es el plan A de Felipe Calderón; sus contendientes -encabezados por Alonso Lujambio, pero donde también aparecen Javier Lozano y Heriberto Félix- están ahí por si se resbala Cordero y su estrategia debe ser, repito, mostrar competitividad y defender a su jefe.

b) Los legisladores. Aquí aparecen las dos personas que van adelante en todas las encuestas entre panistas, el senador Santiago Creel y la diputada Josefina Vázquez Mota. Al igual que en el grupo anterior, la lógica nos diría que al final sólo uno de ellos sobrevivirá, el que logre demostrar mayor posibilidad de crecimiento y mejor posición ante los otros partidos. Su estrategia, a diferencia de la defensa del gobierno, es preparar la segunda parte de la contienda, ir directamente al padrón electoral panista que elegirá a su candidato en febrero del 2012, visitarlos, hablarles y hacer compromisos, compiten entre ellos, pero quien irá a la contienda final no es decisión del Presidente, sino de los panistas, militantes y simpatizantes.

c) Los estados. Estuve tentado a ponerle El Yunque a este grupo como otros hacen y parecen tener razón, pero sigue siendo un grupo del que nadie acepta pertenecer a él, no tiene oficinas ni otorga credenciales, así que sigue estando en el imaginario colectivo pero Emilio González se piensa puede ser su representante, parece no tener contendiente, por lo que seguramente lo veremos en la etapa final compitiendo con un miembro del gabinete y un legislador, la fuerza de este grupo parece no ser suficiente para ponerlo de candidato, pero tal vez sí para decidir la candidatura en favor de otro, por lo tanto, su presencia será importante.

En febrero habremos de conocer al candidato, pero para entonces tendrán más de ocho meses continuos de campaña hasta donde la ley se los permita, algunos citando a debates adelantados, cuando de antemano saben serán rechazados (Cordero); otros buscando declaraciones escandalosas, buscando primeras planas, pero todos en lo suyo. Mientras tanto el PRI y el PRD no tendrán una contienda con interés pero buscarán lograr la unidad, en ambos casos, la historia les ha demostrado que es esencial si quieren ser competitivos.

A propósito

Rumbo a la elección del 2006 el Presidente Fox nos soltó frases como no debemos cambiar de caballo a la mitad del río ; ahora rumbo al 2012 el presidente Calderón nos dice un solo partido controlaba todo, cuando los estudiantes protestaban eran masacrados ; en el primer caso un Presidente tratando de evitar el triunfo del puntero PRD y en el segundo otro Mandatario tratando de evitar el triunfo del puntero PRI. Como sea, creo que el Jefe del Ejecutivo tiene todo el derecho a querer que su partido gane, pero no sé si para ello deba hablar mal de los otros partidos políticos, para quienes también es su Presidente, lo quiera o no.