Además de la Cofetel, en la transición a la TDT se asignaron a las secretarías de Economía, Educación, Desarrollo Social y Gobernación, así como la Profeco.

Vaya debate absurdo el que ha creado la gente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), que insiste en ver al Congreso de la Unión como el obstáculo para el proceso de transición a la Televisión Digital Terrestre (TDT). Un análisis serio de lo actuado hasta el día de hoy permitirá apreciar con todas sus letras que, si el proceso de transición a la televisión digital enfrenta un escenario complicado, es justamente porque las diversas autoridades dependientes del Ejecutivo federal a las que éste les asignó tareas específicas por vía del decreto presidencial publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 2 de septiembre del 2010 o no han hecho nada o, en el mejor de los casos, han hecho muy poco.

Para empezar, además de las tareas asignadas a la Cofetel en el decreto referido, este mismo instrumento asigna otras tareas también vitales para el éxito del proceso de transición a la TDT. En este caso, a las secretarías de Economía, Educación, Desarrollo Social, Gobernación y a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). Una revisión a los artículos primero, segundo y octavo a décimo tercero, ya sea somera o de fondo, permitirá observar que prácticamente nada se hecho. Ni la emisión o modificación de NOMs (Economía) ni la repartición de subsidios o decodificadores (Economía y Sedesol) ni las campañas de difusión a los consumidores (Profeco), de información a la población sobre los apoyos (Sedesol), de difusión en escuelas (SEP) o comunicación social (Segob), ni siquiera las provisiones presupuestarias a las que se refiere el artículo décimo tercero del decreto en cuestión han ocurrido.

Por ello, reitero lo que afirmé aquí la semana pasada: el debate que inició la semana anterior el Comisionado Presidente de Cofetel es un falso debate. No se trata de lo que no ha hecho el Congreso, se trata de lo que no ha hecho o ha dejado de hacer el propio Ejecutivo federal.

En todo este juego de repartir culpas, quienes están en mayor riesgo de perder son los ciudadanos. En principio, los de Tijuana, que -en una visión obcecada de las autoridades por no reconocer que no hicieron a tiempo su tarea- pudieran estar (algunos o muchos) en riesgo de perder la señal de televisión abierta al momento del apagón analógico, un escenario que nadie quiere.

Otro tema sobre el mismo espectro: la banda de 700 MHz

Otra declaración del mismo Comisionado Presidente de Cofetel sobre los supuestos planes del órgano regulador para asignar la banda de 700 MHz, referido ahora como el primer dividendo digital, para que sea explotada por un carrier de carriers o lo que es lo mismo, asignarla a un operador que funcione exclusivamente como mayorista.

Se trata de una idea que, puesta en contexto con otra que cierto grupo al interior de la Cofetel ha venido impulsando -la de asignar el espectro a un precio mínimo o bien, casi regalarlo-, revela que más que tomar decisiones basadas en análisis serios, con fundamento en la teoría económica, los planes que se han venido construyendo en la Cofetel en los últimos meses se basan más en corazonadas o creencias personales. Son decisiones que tienen consecuencias sobre el bienestar de millones de ciudadanos, que no pueden ser adoptadas así, a la ligera.

Si lo que la Cofetel quiere es poner en práctica la figura de un operador mayorista, antes de hacer experimentos con cargo a los contribuyentes, al regalar la explotación de un bien escaso como el espectro, mejor debería poner en práctica algo que sí se ha hecho en otros países y que ha resultado una medida eficaz: la figura de la separación de la red de acceso de banda ancha de nueva generación del operador incumbente -y, por cierto, en el caso de México la del dominante- para que ésa sí opere como una red mayorista. Llama la atención que para controlar el poder dominante de Telmex y Telcel no haya tanta creatividad en la Cofetel.

Con lo anterior, lo que quiero decir es que, si queremos empezar a tener discusiones menos estridentes sobre temas regulatorios, la Cofetel tiene que hacer un esfuerzo por generar mejores estadísticas y, sobre todo, mejores documentos, ya sean reportes sobre desempeño de mercados o sobre temas regulatorios específicos.

* El autor es Senador de la República.

Twitter: @gerardofloresr