Vaya estrategias que se alejan de la posibilidad de ofrecer certidumbre a este país. Y aún hay más. Se avecina una nueva reforma que va en el mismo camino que la eléctrica. Me refiero a la laboral. 

Resulta que el sábado pasado hubo una reunión que encabezó la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, en la que estuvieron presentes: Carlos Salazar, presidente del CCE; Antonio del Valle, presidente del Consejo Mexicano de Negocios; José Manuel López Campos, titular de la Concanaco, así como los titulares de la CTM, CROC y Ferrocarriles, Carlos Aceves del Olmo, Isaías González Cuevas y Víctor Flores, respectivamente. 

De la cual salió humo blanco relacionado con el tema del reparto de utilidades, la famosa y controversial PTU. 

El caso es que se acordó que el reparto se mantendrá en 10% de la utilidad gravable, es decir, no se redujo a 3 o 4% como lo esperaba el sector empresarial. Se mantuvo tal cual viene registrándose desde los años setenta. 

Esta situación representa una carga para el sector empresarial, que siempre ha buscado disminuya, de frente a la situación económica del país y como un incentivo para la inversión; sin embargo, se determinó que habrá un tope de tres meses de salario, o igual a lo que venían pagado. 

Dejando todo sin cambios, como era la intención del sector empresarial, que argumentó es muy costoso mantener dichas condiciones, al representar un incremento del 20% del salario de cada trabajador. 

Y es que si sumamos la tasa de impuestos que México impone a las inversiones extranjeras, es del 42% ya con la PTU, está muy por encima de Canadá, en el 22%, y en Estados Unidos en 24% a las inversiones. 

Así que este acuerdo se convirtió en un paliativo y se mantiene como una carga para grandes, pequeñas y medianas empresas. 

No obstante, será esta semana cuando la secretaria del Trabajo le presente al presidente Andrés Manuel López Obrador el mencionado acuerdo, a fin de que sea aprobado. 

Situación que podría destrabar la reforma al outsourcing, pero no para bien, sino para eliminarlo. Incluso, se habla que se podría hacer el gran anunció el 1 de mayo, Día del Trabajo. 

De ser así, esta ley nacería violando el artículo 5 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que habla de la libre contratación y comercio. Además de acuerdos comerciales internacionales. De ahí que, nos aseguran, se dejaría venir una ola de amparos y procesos legales. 

Situación que volvería a ensombrecer la certeza jurídica de este país, así como a quitar el apetito por la inversión. 

Otro, pero en salud. Tampoco terminan de cuajar los cambios en salud, pese a que algunos se aprobaron desde hace dos años, como el Seguro Popular por Insabi, el cual no termina de establecerse ni de dar servicio a la gente que más lo necesita. 

Ni hablar de la compra de medicamentos vía la UNOPS, la cual ha estado plagada de atrasos y enmiendas que han complicado el proceso, sin ver un mejor resultado en términos de abasto. 

En cuanto al proceso de vacunación, cuando parece que se abrió la puerta a la colaboración con la iniciativa privada y haber demostrado ser exitoso, todo se queda en espera. Y aunque se dice que México creará una vacuna contra el Covid-19, está lejos de ser una realidad en los próximos dos años. 

Y si le seguimos buscando temas, nos encontraremos con muchos más procesos que están pendientes.

Marielena Vega

Conductora

Salud, dinero y negocios

Socia Cofundadora, y conductora del programa de radio Salud, Dinero y amor. Programa de finanzas, negocios, economía y bienestar.

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