Estimado lector: La lista de malas noticias en los últimos años y meses parece interminable. La verdad es que el pesimismo es un sentimiento predominante y no lo culpo a usted por ello. Bien reza el dicho: La mula no era arisca

Inseguridad

La ola de inseguridad. ¿Qué deja de percibir México por este concepto?, ¿cuánta inversión no llega por este hecho crucial?, ¿cuánto turismo se desvía?, ¿cuánto cuesta la seguridad?, ¿cuánto cuestan los derechos de piso?, ¿dónde está el Estado de Derecho? La frustración de los habitantes al ver que los rijosos y revoltosos hacen y deshacen sin consecuencias es grande, pues éstos son una muestra de ingobernabilidad, de falta de actuación, etc.

Política monetaria

Al saber que las tasas de interés van a subir en Estados Unidos, todo el mundo, literalmente, tiembla y especula acerca de ese momento, ya que cuando ellos actúen, el resto del mundo sufrirá las consecuencias. ¡Mucho dinero ?regresará a ese país, el dólar se fortalecerá nuevamente frente al resto de las monedas y nadie escapará de la volatilidad!

Precios del petróleo

A pesar de que este año tenemos una cobertura asegurada y aunque hemos restado importancia a Pemex en la estructura fiscal y de nuestra economía, este tema sigue siendo sumamente importante (25% del ingreso fiscal es por este concepto). Los precios bajan y parecen no llegar a un mínimo. Habrá ganadores: grandes economías como Estados Unidos, China y países desarrollados que comprarán insumos más baratos. Habrá perdedores y serán la mayoría: Rusia, Venezuela y aquellos países que tengan una gran dependencia de este ingreso.

Recorte al presupuesto

¿Será esta la última mala noticia? Sí y no. Sí, porque a nadie le gusta, ni le viene bien económicamente, que le recorten el gasto. Es doloroso para la economía y seguramente gastar 124,000 millones de pesos menos resultará sensible, esto es 0.7% del PIB. De la misma manera, afectará el crecimiento global, que si bien se estima podría rondar 3% para el 2015, probablemente terminaría sobre 2.8 por ciento. Esto implica reducciones al gasto corriente, a inversiones vitales en Pemex y en la CFE y la cancelación de proyectos de infraestructura, que son los que más duelen. No es una mala decisión, creo que es prudente y responsable. En el contexto global, será de vital importancia hacia adelante tener finanzas públicas sanas. Los países que mejor estén en este plano padecerán menos la tempestad que provocará la Fed a nivel mundial. No recortar el gasto y endeudarnos sería irresponsable. Además de hacernos más vulnerables, esto mandaría un mal mensaje a la comunidad internacional e incluso pondría en riesgo nuestra calificación crediticia. En resumen, es una mala noticia, pero es una acción responsable. Si algo ha ?hecho bien México en los últimos años es gastar lo que recauda y no endeudarse excesivamente. Seguir por ese camino es lo correcto.

* Director general CI Estrategia por Somoza Musi.

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